| Creador muy precoz, ya en 1919-1920 trabajaba en clave impresionista:
Autorretrato, Chicas haciendo
encaje. Del mismo modo que en su pintura, también
sería un prolífico escritor buscando explicar en primera
persona los fundamentos de su vida y de su obra. Sus primeros
artículos aparecen en 1919 en la revista local "Studium";
redactaba la sección "Los grandes maestros de la pintura"
y allí reflejó cuáles eran sus modelos de referencia:
Velázquez, Goya, El Greco, Durero, Leonardo da Vinci
y Miguel Ángel. En 1919 expone en una colectiva de jóvenes
artistas locales (Josep Bonaterra y Josep Montoriol)
en la Sociedad de Conciertos de Figueres y, poco después,
se le encarga el cartel anunciador de las fiestas de
la Santa Creu en Figueres.
En 1921 ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San
Fernando (Madrid), de donde fue expulsado en 1926. En
esa época vivió en la Residencia de Estudiantes de Madrid,
donde se relacionó con Federico García Lorca, Luis Buñuel,
Rafael Alberti, José Moreno Villa y otros artistas.
Dalí accedió en Madrid a un ambiente totalmente nuevo
para él, a un Madrid bohemio que le cautivó y que le
abrió a las nuevas corrientes artísticas que se estaban
preparando y ensayando. La pintura del joven artista
catalán se vio influida por todas estas heterogéneas
vivencias. Si hasta el momento Dalí había enmarcado
sus pinturas dentro de la más pura tradición académica,
con su estancia en Madrid evolucionó hacia todo tipo
de vanguardias, desde el cubismo hasta la pintura metafísica
de Chirico.
En el año 1926, Dalí hizo su primer viaje a París, adonde
volvió poco después. En la capital francesa entró en
contacto con los ambientes artísticos, en los que conoció
a figuras como Picasso, Paul Eluard y Tristán Tzara.
Su llegada a la ciudad del Sena coincidió con el momento
de máxima plenitud del movimiento surrealista, el cual
ya conocía por medio de las obras del pintor Tanguy,
publicadas en la revista Minotaure. El término surrealismo
fue utilizado, por primera vez, por Apollinaire, en
el año 1917. Posteriormente lo usaron asiduamente escritores
de la talla de André Bretón, autor del Manifiesto del
Surrealismo, publicado en el año 1924, y por Paul Eluard.
Dicho movimiento enseguida consiguió un éxito rotundo,
agrupando en torno de sí a un grupo de literatos y de
artistas interesados en la superación del realismo externo
imperante para llegar a niveles más profundos de la
realidad, los cuales se buscarán y se hallarán en lo
mágico, en los sueños, en el inconsciente. El surrealismo
fue la culminación de la exploración de los misterios
interiores del ser humano; como un desnudarse ante la
realidad.
En 1929 conoció a la joven rusa Helena Diakonova, conocida
con el sobrenombre de Gala, que desde entonces se convertiría
en su modelo y compañera. En 1930 se adhirió al movimiento
surrealista, del que más tarde fue relegado por sus
ideas comerciales. De este período datan algunas de
las obras que le convierten en uno de los máximos representantes
del surrealismo, como El gran masturbador,
El espectro del sex-appeal, El
juego lúgubre y La persistencia de
la memoria. Sus pinceles plasman un mundo deformado
y aberrante, de elementos reiteradamente repetidos en
interminables extensiones de terreno, iluminados por
una luz ardiente y deslumbradora, logrando escenas imbuidas
de inquietud y misterio. La llegada del pintor a las
filas surrealistas había revitalizado enormemente el
movimiento, gracias a la gran novedad que representó
para el público sus constantes invenciones que además
eran expresadas con un lenguaje realista que le permitió
describir el mundo psíquico de nuestro siglo en términos
totalmente cotidianos (teléfonos, relojes, pianos).
Sin embargo, y aunque el surrealismo se apoyó siempre
en la total libertad de expresión de sus artistas, la
peculiar personalidad de Salvador Dalí, extravagante
y deseosa de protagonismo, le impulsó pronto a apartarse
del grupo para mantener una actividad independiente
y ser así el único y exclusivo personaje de su fabuloso
mundo artístico, el único centro de atención y de gravitación.
En 1930 colabora con Luis Buñuel en el guión de "La
edad de oro". Pronuncia en el Ateneo barcelonés su conferencia
"Posició moral del surrealisme", en consonancia con
un nuevo interés hacia ese ismo, que se refleja en el
número monográfico que dedica el "Butlletí de l'Agrupament
Escolar de l'Academia i Laboratori de Ciencies Mediques"
de Barcelona, que apareció ilustrado con obras de Dalí,
Miró, Planells o Ángeles Santos. En esos años, la parisina
Galería Pierre Colle celebra exposiciones individuales
de Dalí en 1931, 1932 y 1933. Dicho galerista le presentará
a Julian Levy, quien será su promotor en Estados Unidos.
Otras intervenciones destacadas de esos primeros años
treinta son su Exposición en la Llibreria Catalònia
(1933), con seis fotos de Man Ray, muestra que fue apoyada
por los miembros de ADLAN (Amics De L'Art Nou), destacada
agrupación artística de los primeros años treinta; en
la Exposición Internacional de Tenerife (1935); en la
Exposition surréaliste d'objets, en la Galería Charles
Ratton de París, y en Fantastic Art, Dada, Surrealism,
en el Museum of Modern Art de Nueva York (1936).
En julio, 1936, la Guerra civil estalla en España. Dalí
había anticipado el conflicto en Premonición de la guerra
civil, y poco despues pintó el canibalismo De otoño.
Lorca fué asesinado por los fascistas en Granada, el
19 de agosto de 1936. Dalí se aleja de la guerra y se
instala en Italia en intensifica sus nociones sobre
el Renacimiento y el Barroco. Visita a Freud en Londres
en 1938, visita que dio motivo para hacer retratos de
Freud, y en los cuales Dalí compara el cráneo de su
modelo a un caracol. Dalí vuelve en Nueva York para
exponer en Julien Levy Gallery en 1939. En noviembre,
el primer ballet paranoico tuvo lugar en el Metropolitan
Opera House, la música creada por Richard Wagner y las
decoraciones por Dalí.
En 1940 se instaló en Estados Unidos, donde el figuerense
permaneció ocho años pintando, ideando ambientaciones
teatrales, ilustrando libros y realizando variados diseños.
De entonces data una de sus más famosas publicaciones,
The Secret Life of Salvador Dalí. En 1948 regresó a
España y se instaló en Port Lligat, iniciando su “etapa
mística” y, ya en 1974, inauguró el citado Teatro-Museo
de Figueras, en el que no sólo recogió diferentes aspectos
de su trayectoria artística hasta el momento, sino que
también hizo una verdadera puesta en escena de su portentosa
imaginación.
Durante la última parte de su vida, Dalí fue muy honorado.
En 1972 fue elegido miembro extranjero asociado de la
Academia de Bellas Artes del Instituto de Francia. Pero
en el punto de vista personal, fueron años tristes para
el pintor Ampurdanés. Tras la muerte de su esposa Gala
en 1982, constituye la fundación Gala-Salvador Dalí
que administra su legado.
Muere el 23 de enero de 1989 en Figueras.
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