Los sábados se han convertido ya en un día “d’esbarjo” como se dice por estas latitudes, así que nuevamente agarré al gallego, nos subimos en poderoso, y nos metimos en la garganta de un volcán.

Fageda d’en Jordà (En otoño)
Esta fue una excursión un tanto curiosa, ya que la misión era fotografiar la arquitectura de la zona, así como paisajes donde ubicar el proyecto final (de proyectos I y II). El caso es que el “objetivo” acabó por convertirse en algo secundario dejando paso a una visita turística y gastronómica.
Lo primero fue hacer una visita a Vic, a su plaza mayor, y degustar un bocadillo de fuet autóctono para ir haciendo boca. Había mercadillo, con frutas de payés, antiguedades y otras curiosidades. Recordé en una parada de libros que tengo que conseguir el “manuscrito”, un libro de texto de los años 50 que prometí a Paquillo. Desde aquel puesto me condujeron a la libreria Costa Llibreter, un comercio especializado el libros antiguos que dispone de mas de 35.000 volúmenes.
De Vic nos adentramos en las carreteras de montaña de la Garrotxa, entrando en la vall d’en Bas, donde descubrimos la fonda Barris. Degustamos uns “ous farcits” y un “conejo al all i oli” merecedores de la travesía.
Acto seguido parada obligatoria en Olot i el museo de los volcanes. Allí nos dieron información sobre las rutas a seguir para visitar “La fageda d’en Jordà” y los volcanes de Santa Margarida i el Croscat. Este último es impresionante, pudiendo contemplar la garganta seccionada de ceniza y todas las capas ya que la explotación minera las ha dejado al descubierto.

Y fin del viajecito. A la vuelta el gallego me invitó a una quedada por internet que habían organizado. Parecía una experiencia interesante, sobretodo por la curiosidad de ver quien aparecería allí.