Que se siente al ser pobre?
No deseo a nadie que sea objeto de esta pregunta. Es mejor estar en el lado de quien la formula, que era mi situación siempre… siempre hasta ahora:

Las arcas se han vaciado.
El pozo que ahogaba cualquier preocupación se ha secado.
El globo que amortiguaba los golpes ha reventado.
La fruta que … snif snif! creo que voy a llorar…
Así que ahora ya se lo que se siente. Al entrar en una tienda, mirar un objeto económico, y saber que no puedo comprarlo ni aunque me descuenten la mitad. Hay un tono hipócrita en lo que digo, puesto si llega el día en que no tengo para comer me tocará ir a ver a mi Señor Padre o a mi Señora madre y pedirles un plato de comida. Siempre que el orgullo me lo permita, cosa de la que no estoy muy seguro.
Afortunadamente me tomo mi situación como un reto. Me auto flagelaré un rato por no tener nada a los 30 años… me recuerda a la carta del Che cuando abandonó la isla. En un momento dice: No le les dejo nada material ni a mi mujer ni a mis hijos, pues sé que el estado les proporcionará lo necesario para comer y educarse. Si me hubiera quedado en cuba no me preocuparía, irónicamente, pero volví, afortunadamente.
Me parece mentira que en 10955 días de existencia no tenga un chavo, un trozo de tierra, un lugar donde tumbarme a cubierto y resguardarme de la lluvia.
No es un poco injusto nuestro mundo, que exista la propiedad privada y no haya nada para quienes no tenían nada al nacer, o no han comprado o podido comprar nada en vida. Tardaría una semana en construirme una chavola de barro y hojas de palmera. Y probablemente las autoridades tardarían un par de horas en localizarme, pegarme una paliza, y empapelarme para 2 decenios.
Tengo que buscar por ello el lado positivo. Igual leo más, a falta de televisión payperview…y es que ya lo dijeron en la peli “La Fiesta”, de Manuel Sanabria, leer es para los pobres, que no tienen televisión.
Creo además que voy a estar más motivado en el trabajo y puede que en los estudios. Además, el hecho de tener que privarme de viajecitos y otros homenajes, me mantendrá más concentrado. Solo espero pasar una temporada sin ver al pequeño burgués. Si no fuera así, acabaría encadenado a las financieras para el resto del milenio (descendientes incluidos).
Coño, hasta incluso voy a dejar de comerme las gambas con tenedor y cuchillo. De hecho, no creo que las pruebe en una temporada.
Desaparece también aquel miedo que tenemos todos…que se enamoren de nosotros por el dinero…ahora sé que si alguna chica se enamora de mi, lo hará por amor, o por lástima, o porque pensará que es una broma…