Un mal día lo tiene cualquiera

Se podría tratar únicamente de un homenaje al gran chiquito de la calzada, poner un pequeño sketch aquí recordando ese patoso caminar o aquellas frases hechas que caracterizaron a toda una generación.
Pero no: ayer fue un mal día.
Todo empezó con un tazón de leche demasiado caliente, seguido de un cortado “corto de café” demasiado largo, se acabaron los croissants de jamón y queso justo antes de mi turno…y no había tampoco en la otra panadería de este barrio-colonia de moros, maleantes, y algún que otro borrachín lugareño.
También me entero de que un gnomo me llamó prepotente. A mi!
Uno de esos días en que uno no está sintonizado con el universo, y las cosas no encajan.
Después tuve que trabajar, eso fue lo peor.
Por la tarde malas noticias para mi economía que me dejaron un poco irritable. Decidí irme con billy el niño a tomar unos vinos a ver si todo esto se ponía en su sitio…y empeoró bastante…más o menos a la altura del parking Saavedra, a punto de tomar la avenida del imperio romano.
Allí sale un notas del aparcamiento y me paro bruscamente para meterme yo. La tonta de atrás se pone a pitar como una loca y me rebasa. El acompañante iba gesticulando arrogantemente y no era el día para tocar los huevos. Así que dejé al medio hostil apoderarse de mi por unos segundos y salí dejando mitad de las ruedas en el suelo hasta casi chocarme, todo en primera a 7800 vueltas, con humillo, charlando por el móvil, luego volantazo, ralla, y cruce por delante obligándole a frenar para evitar la colisión. Y luego dicen que los tíos no podemos hacer 2 cosas a la vez…
Hasta aquí una pequeña descarga de adrenalina, hasta conseguir la calma.
Pero por desgracia no terminó aquí. El auto venía a gran velocidad por detrás y se colocó a la altura de la ventanilla, el pavo sacó una placa y la puso en el cristal, indicándome que me parara. Ni puto caso, fui hasta el semáforo y me paré. Ahí viene! parece que es un poli de la secreta, y más cabreado que yo. Abrí la puerta para salir, pero ya era tarde, puso la mano en la pistola y no dejo que me moviera. -Documentación, la de los dos y el vehículo. No salgas del coche! Cierra la puerta!
Lo más bueno fue cuando ordenó bajar la ventanilla del conductor. -Que no baja colega! -Que está rota! Parece que definitivamente necesito un coche nuevo…
Así que abrió la puerta para recoger los papeles, informó por radio, y temí por todos mis puntos.
En un par de minutos ya volvió tranquilo, dijo porqué había pitado y se fueron.
Así que al final conservo el carné, mi economía sigue enferma, pero viva, y era el momento para ir a tomarse un copazo, cenar y asistir a una JAM session con Amelie y el Filipino.
Después, y ya puestos, era el momento de ir al cau a conocer gatitas. En viernes, la gente sí sale en esta triste ciudad, y había un buen ambientillo. Era hora de tomarse algo e ir a dormir, olvidándo lo sucedido.
Marzo 5th, 2009 at 2:50 pm
Más de un mes sin ti en el blog. Esto no puede ser… Más que “un mal día lo tiene cualquiera”, deberías poner “un mes”. ¡Cuánto me deprime haber eliminado de mi dieta el marsico…!
Marzo 7th, 2009 at 8:54 am
Hombre, pues sí!, estoy de acuerdo.
No se sabe nada de ti hace muuuucho y eso esta muy mal pero que muy mal..grrr… Queremos que vuelvas al blog inmediatamente y nos cuentes tus penas!!! hombre ya!