Acabo de escribir un correo que me llevó una hora…Son las 3:43 de la madrugada…quiero escribir más…
Mi hermano siempre me decía que cuando uno tiene una idea muy clara debe ser capaz de ponerla por escrito. Seguramente porque no tengo nada claro, sigo escribiendo, hasta que dé con solo una palabra. Si o no.
Hacía mucho tiempo que no me sentía tan bien, el día salió redondo. Al menos hasta que decidí consultar el email antes de acostarme a una hora responsable.
07:30 en pie, con solo 3 horas de sueño.
09:00 Reunión con el profesor de Física.
09:45 Classe de dibujo I.
11:30 Maqueta Proyetos I.
14:00 Comer.
14:30 Maqueta Proyectos I.
16:30 Mates II.
18:30 Proyectos I.
21:30 Clase de Salsa.
23:00 Cena.
24:00 Mails.
Todo esto sin parar. Todas las clases bien. Los trabajos destacables. De veras, me sentía muy bien.
24: 00 Mails.
Me dispuse a consultar el correo por curiosidad, y encontré 2 emails de Heidi. Nunca nadie me había escrito algo tan bonito. Ni tan intenso.
A pesar de ello, el correo decía que lo nuestro le daba miedo, que si continuaba su debilidad aumentaría también, y que tal vez era mejor darle una oportunidad al que ella pensó que sería el hombre de su vida. Seguia con su novio.
Por un lado me alegré de no tener que hacer nada tampoco para terminarlo.
Y por el otro me dio pena perder sus mimitos, su compañía por las noches, ese cruce de miradas que solo ella y yo entendíamos. De pensar que hubiera pasado si hubiera seguido avanzando.
Ya me suponía que esto iba a pasar tarde o temprano. Lo que no me podía esperar es que esto hubiera sucedido, y que con el poco interés que demostraba yo aún continuara.
El segundo correo, escrito media hora más tarde, decía solamente que me echaba de menos ya. Todo es extraño de nuevo.
Deducí entonces que quería que yo hablara de una vez, de que moviera una ficha aunque eso fuera tumbar el rey y acabar la partida.
Necesité convocar al consejo de immediato. Big Jorge y el Gallego, que me acompañarían en mi dialogo con JB, el dios Bacardi, y todas aquellas bebidas que tenían un número con una aureola. Necesitaba a los santos.
Al subir, y como de costumbre mil dudas me abordaban. Una de las frases míticas de Big me hizo reflexionar. Afirmo que el era una quinceañera en potencia y yo un cabrón realizado. No puedo ser así, al menos esta vez.
A si que escribí ese correo, más largo de lo necesario, manteniendo una lucha interna entre las frases, pero dejando claro que era mejor dejarlo aquí, que yo no sentía lo que hacía falta, y que la iba a querer mucho como amiga. Que valor hizo falta para renunciar a una chica como ella. Creo que será lo mejor, lo más correcto, y lo más justo.
Una recomendación musical, para noches como esta, que seguro las tenemos todos un día u otro:
Wild world - Cat Stevens
Hold on - Jet