Quin dia tan genial
Hace tiempo leí en el messenger una frase que me encantó, y que quería poner como título de un post. El viernes fue ese día, y este es el post.
Medio improvisado organizamos con el gallego una cenita para unas cuantas chicas.
Lo especial de la noche iba a ser la presencia de Jessy, el amor imposible del Gallego.
Se trataba de dejar un buen recuerdo, de sorprenderlas, de pasarlo bien durante la elaboración. Tenía que surgir una idea realizable, que se pudiera llevar a cabo en una tarde, y que fuera interesante: “El Bosque de setas”.

Básicamente consistía en frutas pinchadas en un palo, la mitad de las cuales estaban bañadas en chocolate. Seguramente esta será la primera vez, y la última que hacemos este tipo de brochetas de frutas. Se hace muy difícil bañar una sola pieza con un palillo. La fresa, uva, el mango bien, pero la piña y la sandía se empalan como nada y es un desastre…
Eso fueron los postres. Antes de eso preparamos unas bandejas de canapés, huevos rellenos, etc, para que nadie quedara con hambre. Las chicas vinieron cargadas de botellas, y entre el cava y la sangría imaginad como acabamos.
A las 2, como cenicienta tuvieron que salir corriendo por el metro, y todo terminó. Para ellas.
Gallego y yo salimos pitando para el metro hacia Space, y adivinad quien estaba esperando el metro…Jessy.
La intentamos convencer para que viniera, si bien fue imposible. El punto cómico llegó entonces. Me di cuenta que no llevaba zapatos, y que no podría entrar. Todo eso cuando en metro entraba, así que ella entró, y nosotros nos quedamos sentados en el banco. Si añadimos mis copas “de mas”, podréis imaginar lo surrealista del asunto en mi mente:
“Él está enamorado de ella, la invita a casa, la sorprende como nunca, y luego aparece en la parada del metro para intentar convencerla que venga a la discoteca. No viene, y allí nos quedamos”
Pero la noche aún no terminó. Volvimos al piso analizando la situación, nos encontramos con una amiga y Heidi que estuvo toda la noche jugando estratégicamente sus cartas, y les contamos una bola tras otra para justificar nuestro regreso al piso en 15 minutos. Les dijimos que íbamos ahora a bikini y se apuntaron, luego nosotros fuimos a Space.
El surrealismo parecía que no me iba a abandonar en toda la noche. Mientras esperábamos a Luis A., conocimos a un ex-secretario del cónsul en Irak que había llegado a España metido entre los palés de un Hércules 15 días después del estallido del conflicto. Un tío que aseguraba que se necesita un permiso para cargar misiles de 50 metros de largo, y que apostó durante años por un gobierno con Gil de presidente con Mario Conde de ministro de Economía. – “Etaríamo_liderando_r_mundo”. A saber que se estaba fumando…
Dentro de la discoteca, gogos sin sujetador, gente muy puesta, borrachos, borrachas…lo de siempre. Incluso le dije a un notas que le daba 10 euros si se liaba con una japonesa, sabiendo de antemano que ese tipo de tías son de lo más estrecho. Como me reí!
A poco mas y salimos a ostias con unos niñatos que veían con buenos ojos que tiráramos los cejos a su rebaño. A fin de cuentas todo fue patético allí dentro, no se porque volví a uno de esos antros.
Y al llegar al piso, y cuando parecía que iba a recuperar la paz interior, la fiesta seguía. Heidi, la amiga, mariana, el rodri…Hubo un pequeño pique con heidi, que me desobedeció y prometí ducharla en agua fría. El caso es que cumplí mi palabra llevándola a rastras, y acabamos los 2 mojados hasta las cejas y el lavabo con un palmo de agua.
Lo único malo de este día fue que hice 2 cosas que no quería volver ha hacer. Primero fumar unos cigarrillos, y luego Heidi.