inicio mail me! sindicaci;ón

Nunca llames gorda a una mujer

Paco_Puyuelo_CaraPartida2_G.jpg
Paco Poyuelo (Escultor) - “Cara Partida”

Evidente no? Aplicas el sentido común y nunca pronuncias esas palabras:
Te has engordado no?
Estás un poco pasadita…
No comas tanto!
Ese pantalón te queda un poco ajustado…
Te veo distinta. Has engordado?

Pues bien, los fantasmas del pasado han vuelto hoy. Lo dije! Lo dije porque lo pensaba, o quizás para putear un poco, es caso es que pronuncié lo impronunciable. Afortunadamente esta vez tenía tablas para reconducir la situación y que todo quedara en una anécdota.

No siempre fue así. Recordé, lo que me sucedió hará ya casi 10 años, en aquel fatídico día que hubo de concienciarme para siempre…Pero siempre es mucho tiempo, y ya veis, a veces uno no tiene presente el manual como es debido.

Se llamaba Elena, tenía 18 años, y en ese momento era una chica que me gustaba mucho. Tenía casi todo lo que yo deseaba en una chica: era guapita, tenía clase, era mimosa y tímida, y a la vez podía emborracharse en una ocasión puntual. Le gustaban muchos tipos de música, era aplicada, y tenía una voz tan dulce que conseguía hechizarme a cada momento. Que joven era yo, y que bonitas las mariposas!

El caso es que después de quedar unas cuantas veces, enviarle rosas a casa, llevarla a cenar, etc, me dijo que NO. Se iba a Madrid a estudiar por un año, y para que engañarme, yo creía que no le gustaba lo suficiente, aunque no lo sabía. A pesar de todo me gustaba estar con ella, y nos reíamos juntos.

Ahora viene cuando uno demuestra su casta…
Pasó un año sin darme cuenta, yo seguía saliendo por ahí, creo incluso que eran los principios del medio hostil…Apareció en el Cricket, rodeada de sus amigas. Me quedé anonadado mirándola.
Sus amigas se colocaron en círculo conscientes de la importancia de aquel momento, y es que lo nuestro no era ningún secreto.
Ella sonrió, me dio dos besos, y yo…, yo…, yo le dije : Como te has engordado no?

Creo que no puedo seguir escribiendo.
El resto es historia. Se dio la vuelta, se marcho con su corte, y a pesar de algunas quedadas futuras, incómodas, y algunas coincidencias, hoy, si la encuentro, ni tan siquiera hablamos ya.
Fue realmente muy triste, menudo capullo estaba yo hecho.

Moraleja:
Aquí viene el asunto, que se me desveló 7 años más tarde. Lo que son las cosas.
Estábamos JAC y yo en el puerto cuando Bea, una de sus amigas nos reconoció en el Golfus, y estuvimos charlando. Sobretodo ella con JAC ya que tenían no se que coñita que no recuerdo. Yo me puse a hablar con su amiga Maria José, que tenía unas piernas impresionantes, estaba buenísima. Era una chica happy happy, y ya tenía experiencia con ellas, así que podía llevarla.
Como había buen rollo las llevamos al Garito, a tomar unas copas. Estuvimos charlando y, adivináis cual fue el tema de conversación: Elena.
Bea me echo la bronca, 7 años después por lo que le había dicho, me comentó que yo no tenía ni idea de lo que le había sucedido en Madrid, ni la razón por la cual la pobre había engordado.
Por ello fue muy desagradable, tremendamente inoportuno, y en sus palabras un Gilipollas. Sigo creyendo que no tiene tanta importancia, pero entiendo que en determinadas circunstancias no es apropiado ser tan ácido.

En resumen, lo mejor es no meter la pata, decir cosas bonitas, guardarse para uno mismo aquello que pueda molestar o agredir a alguien. Todos saldremos ganando.
Al fin de al cabo yo perdí mucho, la chica se quedó esa noche jodida, y por que no, con un poco de modestia, ella también perdió.
Sed buenos!

1 Comment »

  Himawary wrote @ March 31st, 2006 at 2:17 am

Joooooder! Vas a cambiar????? Como vas a cambiar si tu no tienes remedio!!! A no ser que te hayan regalado un bozal para tu santo, je,je,je… Eso debe ser la Universidad, que tanta cultura…no es buena.
Con cariño, ya lo sabes!

reply

Your comment

Subscribe without commenting

HTML-Tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>