No, el viejo wordpress se resiste a ser desconectado

Si, lo sé, el anterior tenía que ser el último post de este blog para dejar paso al futuro. Sin embargo el futuro consume muchas horas y necesita unos reajustes para conseguir los objetivos. Una nueva web que funcione como un espacio de trabajo en internet. Con el blog, las fotos, los amigachos, los links que más utilizamos, el bloc de notas, nuestra música. En fin, cosas que llevan tiempo del cual no dispongo aún.
Por aquí han cambiado mucho las cosas, sobretodo el hecho de no escribir y que echaba de menos. Tal vez volver a este blog no será una mala idea mientras se termina el nuevo. Siempre va bien echar unas letras al aire, relajarse y contar las aventurillas.
Como decía, ésta parece ser la época de más cambios por semana de mi tercio de historia. Y si salgo entero no se ya nada del destino. Tal vez acabe repartiendo pizzas por esta triste ciudad, a 20.000 km, o en alguna universidad del Este.
En casa no hay novedades, y la esperanza se desvanece con el paso de los días. Historias de salud que más vale no os cuente para no deprimir a nadie.
En lugar de eso dejadme que anuncie la llegada de una nueva cueva urbana, o nicho vertical como solía decir en la época revolucionaria. Esta vez hubo que tirar la casa por la ventana, literalmente, y meterse en un piso vacío en pleno centro: el bullicio ensordecedor que transmite la esencia de una urbe frenética. Algo paradójico si tenemos en cuenta que a las 10 se han retirado hasta los basureros.
Pero la ciudad va a cambiar próximamente. Creo que le piso ronda los 160 metros, y eso significa que cabemos unos 100, y eso pronostica…vecinos cabreados. Sí amigos, no maduraré nunca, lo sé. Al menos dejadme disfrutar de la primera.
No será mi primera experiencia con estos seres, que a veces parecen de otra galaxia, y que aprendemos a odiar después de cada charla nocturna en el rellano de la escalera. Sin más os contaré el primer encuentro con dos de los protagonistas de aquí no hay quien viva:
Después de recoger las llaves mandé la señal. La tropa se movilizó rápidamente al Vaticano, o casa papal. Allí cargamos, por no decir robamos, un sofá negro, un par de mesas con sus correspondientes sillas, lote de cubiertos, esto también sustraído, y algunos objetos de entretenimiento. Cargamos el Panzer y quemamos cadenas hasta la mismísima portería del bloque. Descargamos las maderas y iniciamos la ascensión…al segundo. En unos aproximadamente, y lo recuerdo bien, 4,34 segundos, uno de estos seres, con casaca color beige, pantuflas negras con cadenilla, y semblante palido nos indicó que no eran horas de hacer una mudanza. el Loco, que estaba en la planta segunda no comprendió el significado de las palabras y, tronchet en mano, siguió trabajando. Subí rápido por el ascensor para cagarme en su señora madre u otros miembros de igual parentesco…sus posibles padres…pero el siguió su camino bajando por la escalera. Allí encontró a billy a quién indicó lo mismo. Y él, tronchet en mano, le respondió que: -Algo tendremos que meter en el piso no?
Yo seguía metiendo la pata, comentándole al Loco lo locos que estaban estos vecinos, y que se metieran en sus asuntos y tal…Justo en el piso de arriba escuchaba impertérrita, inmóvil, la hiena de la mujer.
El tío salió a la calle a ver si había más cosas que subir, y luego volvió a su guarida. No os parece un poco patológico? No se, demente o psicótico? Estos serán nuestos nuevos vecinos! Ole!
Bueno, hasta aquí las incidencias del primer día. Ahora queda aún la gran mudanza, y la compra de muebles, etc. Por cierto, que la situación económica no ha mejorado, pero uno tiene fe, y para todo lo demás MASTERCARD.

Junio 28th, 2009 at 1:25 pm
Bueno, todo depende de a qué hora se hiciese la mudanza
, que no lo has puesto