Me aburro.
Detrás de una afirmación como esa me planteo si estoy cuerdo. Tengo infinidad de cosas que solucionar, desde multas de tráfico, papeles de hacienda, clasificar fotografías, leer unos libros empolvados, hacer la compra, limpiar el coche, quedar con gente a quien hace demasiado que no veo, comprar ropa, limpiar el piso, ir al dentista, echar un ojo al periódico, conseguir un iphone, hacerme una camiseta que ponga 655321 (solo para entendidos del buen cine) y por supuesto, trabajo, infinidad de trabajo…(si Brat, feina, molta feina tenim pendent).
Pero me aburro.
Es como si alguien me hubiera cargado de burocracia, de ocupaciones tontas, de algunas faenas que no he elegido. Y cada vez he de hacer más cosas, llegado el punto de que ya no sé porque las hago.
Mis días pasan y hoy no soy mejor que ayer, ni tengo más, ni sé más, ni soy más feliz, ni…
Creo que he perdido el norte.
De hecho voy a ser sincero conmigo mismo: nunca lo encontré.
Lo importante es que sigo buscando mi lugar en este lugar abrupto, el planeta de la hostilidad y la picardía. Un planeta para los fuertes, cruel con la debilidad, para los poderosos, cruel con los indefensos. Que leches me pasa?
Hoy le volví a decir a Heidi que la historia se acabó para los dos. Que debemos seguir nuestros caminos, y estos últimos días me cuestioné muchas cosas, entre rallada y rallada. Quiero saber que me pasa y que necesito para ser feliz, y creo haber encontrado algo, que como siempre muchos ya sabíais, pero no os escuche nunca. Sencillamente porque no estaba preparado.
Creo que le doy demasiada importancia a la pareja, a una mujer en mi vida, a la princesita soñada. Y mientras busco a ese alguien hago cosas bajo esa perspectiva, influenciado por esa inquietud. Hablo por ejemplo de asistir a una fiesta en lugar de madrugar para subir a una montaña. no me cuestiono porqué voy a la fiesta, o porque a la montaña. Prefiero ir a la fiesta a ver si conozco a alguien interesante, y si es una fiesta sin mujeres, entonces me voy a la montaña.
Mi vida carece de objetivos claros, de pretensiones serias, más bien sigo siendo un fanfarrón. Sé lo que quiero, pero no me esfuerzo lo suficiente. No pensaréis que soy el único verdad?
Como dice big brother, si escoges un camino nuevo cada día nunca llegarás a ninguna parte.
Y como dijo Henry Ford, son pocos los que fracasan, la mayoría simplemente abandonan. Y yo soy de esos que dejan las cosas a medias.
La conclusión a la que quería llegar es que no soy feliz, sin embargo no es culpa de una mujer, ni de un trabajo, ni del coche que no puedo comprar, ni de la salud, ni de mis zapatos, es mi vida.
No estoy contento con mi vida, no creo estar aprovechando el tiempo, ni tampoco los recursos de los que dispongo, ni de la estabilidad familiar, ni esa chica que me quiere tanto, ni los estudios que me propuse un poco tarde…ni siquiera saco partido al tiempo libre como quisiera.
Solo eran unas reflexiones, me ayuda ponerlas por escrito y no avergonzarme al mostrar las debilidades.
Y como toda reflexión también espero que quien lea esto algún día reflexione también sobre su tiempo, y su vida.
