Millas
Tras dos o tres días de descontrol, el despertador volvió a marear a las 6am. Seguramente por el anterior mencionado descontrol ya estaba despierto y me había comido un filete al punto. Hoy era domingo de domingueros y me puse rumbo al bus, para ir al castillo a calzarme 4 ruedas con estrella.
Tenía que ir al pueblo, a la ancestral Villa de Súria en el centro-norte catalán. A la luz del alba el motor comenzó a rugir y fijé una velocidad de cruzero que ni mil caballos alcanzarían libres de un carro: 110 km/h, que proporcionaban un consumo óptimo. Las montañas de la provincia estaban nevadas, y la temperatura al salir de la futura capital de “Vegueries” era de 2,5 grados bajo cero, aumentó y disminuyó a la altura de martorell, rozando los 3 grados negativos. Era sin duda un fin de semana polar como pronosticaría cualquier hombre del tiempo delante de un termómetro.
Entre y altos y bajos del mercurio llegué al pueblo, situándose a -2,5 hasta las 1:000 am. Visite a Floren, por trabajo, y luego me fui hasta el aparcamiento de la casita de madera. No tenía nada que hacer allí arriba y no tenía mucha hambre, así que preferí ahorrarme la cuesta y poner pies en polvorosa. Tenía muchas visitas que hacer pero estaba un poco rallado. No quise esperar a que los humanos civilizados acabaran con sus compromisos de mediodía.
Rumbo de nuevo a TGN. Heidi estaba en BCN y durante todo el camino hasta el “cruce” estuve planteándome si acercarme a la “capi”. En el último momento giré en esa dirección, hasta la primera gasolinera donde tuve que parar y buscar un sentido a aquella decisión. Había elejido hace tiempo que ahora no son momentos para tener pareja, hay demasiadas cosas que solucionar antes, y no hacemos más que perder el tiempo y hacernos daño. Hubiera sido una tarde “linda” como dirían los del sur de otro continente, pero mañana seguramente otro día fastidiado.
No sé si hice lo correcto, pero está claro que después de mucho meditar parecía la mejor solución. No revolver más los sentimientos y seguir nuestro camino. Camino que me llevaba de vuelta a TGN, después de acercarme a BCN y pasando por MDR, EDLL, MRT, y numerosas poblaciones para las que seguiría inventándome siglas…
Remunen del día: Millas
