
Este es uno de esos posts, en los que, como el año pasado, me gustaría empezar riendo…
Mi vida ahora mismo funciona como España, que dicen que “Va BIEN”… pero en realidad es un desastre que no volvería a poner en orden ni el mismísimo “Paquito”.
Los parciales de arquitectura mal, los de informática no existen, puesto ya no puedo acogerme a la evaluación continuada.
En las arcas de tío Gilito quedan solo unas monedillas de poco valor.
La salsa sencillamente no va.
Y las mujeres, peor que todo lo anterior.
Pero el ánimo…el ánimo está por las nubes. Quizás porque van cayendo algunas fiestecillas, porque de todo lo malo se aprende mucho o porque cuando me hostiliza una tia aprendí a reírme. Quizás porque ya me acostumbré al arroz con tomate y al tomate con arroz, “barato oiga” o porque vivo con unos compis de “puta madre”. Tal vez porque no puedo contar lo que se cuece dentro.
O porque en el fondo sé, que cuando me plazca le doy la vuelta a todo, y me pongo sobre raíles.
De hecho ya sabéis que la hostilidad me encanta, y que cuanto más difícil sea esta vez, más lo voy a disfrutar en junio.