Este viernes se animó con una nueva reunión de las chicas coco, en casa de fashion y visita sorpresa a la fabrica de chocolate.
Siempre es agradable disfrutar de la compañia femenia pero…lejos de estar cansado de sus cotilleos reconozco que me empieza a gustar la esta farándula.
Tengo que decir que la chicas son malas. Y quien diga lo contrario que me lo explique. Allí no quedó más títere con cabeza que los presentes. Que si esta arece un troll, que si la otra es retrasada, que si aquel pierde aceite, que si otra tiene un morro que se lo pisa, que no hablan a la pulgarcito porque le hizo una jugada a una y no hace falta que escuchen su versión, bufff, demasie para una velada.

La fashion está resultando una chica más interesante de lo que a priori prometía. Vive en una pequeña fábrica de chocolate, literalmente, y ahora resulta que hace cortos. Nos estuvo enseñando su producción de cuando estuvo en nueva york y otros pinitos.
Como siempre, y con la delicadeza que me caraceriza, en lugar de interpretar el primero de ellos exclamé: Habías tomado drogas? Soy un fenómeno, ja ja, supongo que eso me quitó un buen puñado de puntos…

Después nos dirijimos como viene siendo habitual a “la Clave”, en el día en que tenía que bailar por primera vez con una chica que no fuera la maestra, o sea, Luna.
La verdad es que me costó 2 cubatas, y una charla con una murciana muy mona, y basta, que conocimos allí. Lo hice francamente mal, aunque quizás mejor de lo que podía esperar la fashion, que había estado toda la noche intentando que le concediera una canción. Habrá que ensayar más.

El punto negativo de la noche lo proporcionó una pareja de bailarines holandeses que estaba de visita. La chica cañón pululaba por ahí mientras el holandés le pedía mi teléfono a Luna, lamentable!
Luego la Murciana me lo aclaró con uno de sus magistrales comentarios: – Ese tio pierde más aceite que la gallina Caponata.
El siguiente paso, emigrar de allí. Buff.