En los 3 días que quedaban la misión consistía en viajar por el sur, pero con calma. Estábamos ya un poco cansados y no se trataba tampoco de abusar de la generosa hospitalidad. Preferimos hacer una excursión por día, y reposar en casa viendo un poco de rugby por la tele. Incluoso jugamos a la play…Algo llamado Buzz que consistía en adivinar que canción estaba sonando.
Durante el primero de estos días visitamos Kilerny, una pueblo costero para ricos con exhuberantes yates, una fortaleza llamada Charles Fort, estrechamente vinculada a la historia española. En 1601 nuestro ejército, apoyando la rebelión de O’neill contra la dominación inglesa, tomó una pequeña torre de Castle Park (Actualmente donde se encuentra el fuerte), evitando así que los “fucki’n english” utilizaran el puerto de kinsale, de lato valor estratégico. Lamentablemente los soldados británicos ganaron la “batalla de Kinsale”, y mandaron a casa a nuestros Paco, Manolo, Pedro “el tirillas” y compañía.
El domingo estuvimos en el condado de Kerry, uno de los más bonitos. Quién no ha oído hablar del “Ring of Kerry“… Lamentablemente no llegamos hasta allí…
Lo que vimos fue sin duda un espectáculo visual, montañas nevadas, de piedra negra, cerros de color amarillo, centenares de ovejas, y unas espectaculares carreteras que recordaban a un RACC Rallye. Si llego a conducir yo pierden el coche…y yo la cabellera…
Lo mejor es que veáis la fotos. Y un pequeño consejo: Es imprescidible llevar un mapa de carreteras, y mejor un GPS. Aquí no hay señales, y por estas carreteras solo pasa un coche. Están llenas de apartaderos que solucionan el problema, no sin antes decidir quien avanza y quien retrocede…oí muchas veces otra de esas grandes expresiones : “Fuck’em”.
El último día, un poco impacientes ya por volver al trabajo… he he… visitamos la ciudad de Cork, que no tiene mucho que ver. Solo otro Penneys donde gastar unos dólares, galerías de arte, un rio, un par de iglésias, y poco más. Es curioso que todas las ciudades, e incluso pueblos disponen de una iglésia católica y otra protestante. Actualmente ya no existe rivalidad, aunque sí recelo.
Como me dijo mi amigo Paul: “It’s an old war”…