Hoy ya nos ponemos en marcha antes, y es que queremos llegar a una hora prudente a la capital. No hay que hacer esperar al “poppolo”.
Por autopista y luego por autovía dejamos atrás más de 300km de campos y bosques italianos. En breve entraríamos como grandes conquistadores en tan magna y ancestral urbe. La primera de las 4 grandes del camino.
Y allí entrábamos, montando a poderoso, con nuestra estampa y la mirada al frente saludando al pueblo Romano impaciente por nuestra llegada desde las Galias… Allí …allí no había nadie, sería que no les habían avisado.
No amigos, Roma no es lo que esperábamos. Aquello recordaba a la época Nerioniana, un completo caos de desorden, ambulancias en todas direcciones, policía, conductores suicidas, motocicletas que quieren pasar por encima o por debajo, gentes que no conocen los pasos de peatones…como los van a conocer si en esas calles adoquinadas no hay nada pintado en el suelo.
Sólo para buscar un internet café nos encontramos con el primer percal, 5 coches de “carabinieri” en la puerta de un ManPower y una multitud curioseando. Antes de llegar a la zona de Termini ya habíamos visto 3 accidentes de moto a parte del atraco ManPower.
En el coche, estresado como nunca, pitos sonando sin cesar, motos por la derecha, por la izquierda, gente por arriba del coche, por dentro, en contra dirección, atascos de semáforo a semáforo…La definición de Ararquia: Roma.
Pudimos aparcar el coche y relajarnos.
Vimos el Coloseo. Tampoco hay para tanto, lo único que es viejo y sale en las películas. También pasamos por delante de más edificios impresionantes, si bien hasta que nos dieran el plano no sabríamos que eran.
Ya hechos a la idea de que estábamos en Roma, empezamos con las obligaciones de todo buen arriero: Buscar hotel y cenar.
Comimos un buen plato de pasta con parmesano en un restaurante sin vistas, y comenzamos a preguntar precios del alojamiento. De casualidad estamos en Termini (la estación central), lugar de peregrinaje habitual y plagado de hoteles, hostels, albergos y latas de sadinas. Sitios decentes, 85 €, compartir habitación con variopintos personajes, 23 €, lo nuestro, 25€: Habitación doble, 2 camas, baño al lado, limpio todo. Un chollo. (Hotel Giamaica)
Pues nada, cansados como estamos, damos una vuelta por ahí al cyber (8€ 2 horas - ladrones) , subimos todos los trastos para dormir más seguros, y nos fundimos a las sábanas hasta las 10am como mínimo. En este punto la imagen de Roma queda en un Kaos.