Día 31,32 – Buscando a Charli (Praga)
De nuevo a las andadas, que significa que volví a andar y andar por todas las calles, plazas, callejuelas y senderos de Praga, descubriendo poco a poco cuan bonita me parecía.
Del puente de los deseos a la catedral, de allí a la plaza del reloj (Old Town Squerre), vuelta al teatro nacional, revisar el coche, la orilla del río, puentes y más puentes. Porque me dejaría la cámara en casa de Giu…
Lo más destacable para mi es la arquitectura negra que empieza a descubrirse a medida que avanzamos hacia el norte. Se trata de suciedad y deterioro de la piedra que provoca esa negrura en los edificios antiguos. Muy tétrico en la noche.
Y a la noche llegamos de nuevo, los 2 días más que nos quedamos. Todo el mundo nos llamaba Charli, aunque yo creo que estaban preguntando por él para hacerle vaya usted a saber que barbaridad. De veras, esto si es estrés, en los 2 días yo calculo haber escuchado la misma comedia unas 100 veces:
Charli, smoke, marihuana, titi show, girls, sex, blowjob, saki saki…Siempre lo mismo y en cada esquina de la avenida Montjuic (Václavske namesti).
Hay en esta ciudad unas cuantas prostitutas por la calle, no más de lo normal. Ahora bien, cabarets los hay en el centro por todas partes. Se supone que son clubs también.
No pudimos explorar en el interior por no pagar la entrada. Si no veo el David, la Monalisa y el atuendo de kunta kinte porque hay que pagar, aquí tampoco.
El jueves estaba todo casi más vacío que el miércoles, aunque encontramos un bar cerca del Roxy, uno de los bares que más nos recomendaron las personillas de Praga. Estaba lleno, nos marcamos unos bailoteos con unas estudiantes Ucranianas, una copita y al Carlomagno, el antro de moda al lado del Voltaba.
Estos 2 días se pasaron muy relajados, o al menos eso parecía después de la primera jornada en la ciudad con nuestros problemillas penales, la primera fiesta, la pelea, encontrar el hostel, etc.