Como viene siendo costumbre, siempre que dormimos en albergue nos ponemos pronto a trabajar. Después de un copioso desayuno nos lanzamos a explorar, un dÃa mas las callejuelas de la ciudad que mas próxima tengamos.
En las primeras esquinas nos encontramos con el museo domicilio natal de Mozart, el cual visitamos hasta el punto en que nos exigen un ticket de 8 €. El señor no entiende que con tal cantidad de dinero, los allà presentes, se alimentan durante una semana. Se trata de una casa como otra cualquiera que ha sido habitada por un ilustre. La pela es la pela.
Después de dar unas cuantas vueltas, y sin que la fachada invitara a entrar, visitamos la catedral porque asturiano querÃa hablar con el Jefe supremo. No se cansa de pedir lo mismo, y nosotros, todavÃa, a 2 velas.
El caso es que al poner los pies allà vi la luz. Grata sorpresa el contemplar tanta belleza, una elaboración extrema combinada con la sencillez de sus columnas. Unas pinturas en azules, rojos y amarillo, todos oscuros, que combinaban a la perfección con el blanco y dorado del resto. Junto con el Vaticano es la muestra de arte más asombrosa que he podido contemplar. Una inteligente manera de hacer permanecer a un ateo allà durante media hora larga.
Al salir, mi estimado asturiano me contó su larga conversa con Él, que prometió cumplir sus deseos en �msterdam si dejaba de fumar. Creo que no será en este viaje.
Acabado el tour por la ciudad marchamos ya para Viena, al piso de Eva, que no iba a estar. Menuda sorpresa el piso, a 5 minutos del centro y con la nevera llena. Creo que excepto bombón52 todos nuestros anfitriones se están llevando un 10. Incluso anfitriona virtual, que a estas alturas no se si vamos a poder saludar en persona.
Lástima que en el piso no hay internet, solo unas cuantas redes protegidas que no hay manera de crackear. (Más tarde me darà a cuenta que ‘a veces’ alguna conexión funciona para mandar emails y subir fotos. Pero solo a ratos)
Y por hoy no mucho más, estamos cansados, hemos visto un pelÃn de Viena en coche. Enorme, 1.600.000 habitantes, y no los contamos todos. Alguna hostilidad más a bordo entre nosotros que nos mantiene un buen rato sin abrir boca, y a dormir con copita whiskey de premio por superar el ecuador del trayecto.