
Antes de cumplir los 30 sabía que estaba gastando demasiado, y que pronto debía empezar a prepararme para lo que se avecinaba.
Me fije esa fecha para dejar de ser un consumista empedernido, un caprichoso, y un vividor. El gran Jefe añade el término “vago”.
Llego la fecha y no cumplí. Las circunstancias, concretamente 2, me llevaron lejos y continué gastando, esta vez lo que no tenía.
Por suerte hay un señor llamado VISA que es como Dios. Esta siempre presente, cumple nuestros deseos y luego tenemos que pagar por los pecados.
No se si lo dije entonces, pero ESE era el MOMENTO para empezar a AHORRAR: 19 de Agosto de 2007. El inicio de la CRISIS.
Vamos ya un poco tarde y las cosas empiezan a desmoronarse:
El consumo ha bajado.
Los pisos no se venden.
Los pisos están bajando de precio.
El paro está creciendo.
La morosidad está creciendo.
Los tipos están creciendo.
Los salarios NO están creciendo.
Los alquileres están subiendo.
Las ofertas de trabajo están bajando.
Los requisitos para pedir créditos están aumentando.
Las inmobiliarias están cerrando.
Las financieras están abriendo. (En los locales que dejan las inmobiliarias…)
Los robos están aumentando y mucho.
La inseguridad ciudadana crece.
Las bolsas se desmoronan.
Etc, etc.
El caso es que más vale tarde que nunca. Ahora ya no se puede hacer nada. 2 años como mínimo de vacas flacas que culminan este ciclo tan largo de bonanza económica que hemos vivido. Luego volveréis a sonreír.
Es muy importante saber que esta situación se agrava con las medidas que tomamos. Es decir, si ahorramos no consumimos, y si no se consume nada funciona. Es un pez que se muerde la cola y se come a si mismo.
Con la economía pasa algo parecido, mientras el consumidor no tenga confianza no gastará tanto, luego generará poco negocio y todos los sectores se verán repercutidos. Hasta que la tendencia no cambie y el consumidor vuelva a gastar con confianza no saldremos de aquí. Y eso suele suceder cuando el consumidor se olvida de que está en crisis, es decir, el día en que haga vida normal con lo que tiene y deje de pensar en estos tiempos en los que se compraba cualquier cosa y salía a cenar fuera todos los fines de semana.
Como he dicho, no hay remedio. A unos les tocará muy de cerca y otros ni se enteraran de que pasamos por tiempos difíciles.
Lo importante aquí es conseguir cosas. Cosas que me van bien a mi y a los que se encuentran en mi situación.
Por ejemplo, si estáis pensando en comprar un piso, no lo hagáis. Todos aquellos opulentos que compraron para especular deben ponerse en su sitio (si fuera un especulador diría lo contrario) y perder estos beneficios suculentos que se inventaron.
Vamos a ver, si el piso les subió 100.000 euros desde que lo compraron, ese es más o menos el margen de maniobra que tienen para recuperar su inversión. NO os conforméis con bajaditas de un 5% NO. Si el piso ha subido un 40% en los últimos años (como mínimo) será mejor que los precios vuelvan a la normalidad. Así pobres individuos como un servidor no tendrán que trabajar íntegramente 18 años de su vida para pagar un nicho vertical de 60 metros en Barcelona.
En todo esto hay otro tema que me preocupa, y es el de la inseguridad y los robos.
Estos días me han intentado forzar el depósito de la gasolina. Ole! Vuelve makinavaja! Me parece increíble que nos empecemos a remontar a 10 o 15 años atrás. Dentro de poco volverán a chorrarse radiocasetes, tapacubos, y las puñeteras antenitas.
Empezad a plantearos que las cosas van a cambiar un poco, y que vale la pena estar preparados.
Porque la crisis no viene…la crisis…ya está aquí…