Comienza un nuevo año, como viene siendo ya habitual, cada 365/66 días.
Esta vez no tengo nuevos propósitos, solamente seguir adelante con lo que me propuse hace una temporada.
Parece que va a ser un año diferente a los anteriores, la vida en Barcelona, los estudios, las pivas, las nuevas aventuras, los proyectos para verano…
Poco que decir por ahora, solo ganas y ganas de hacer cosas nuevas, de disfrutar de experiencias, en general de vivir.
Este fin de año ya comenzó de manera diferente, no hubo la tradicional fiesta en la nave del futuro tanatorio, sino una fiesta en el pabellón como 10 años atrás.
Sin duda un signo de que los tiempos están cambiando.
Allí nos encontramos como todos los años con las viejas glorias del pueblos, con los amigos de 3 generaciones. Bebimos, reímos, bailamos, saltamos, y nos fuimos a dormir esperando un nuevo día, un nuevo año.