Yoga
Hoy comí con maestro Ioda. No sabemos si ha sido una casualidad, pero volvió a trabajar en Tarragona y volvió a coincidir con una de estas épocas extrañas en que uno no sabe por donde tirar. Hay muchas cosas empezadas y otros tantos dilemas en el aire.
Las enseñanzas del maestro terminan en la solución a todos los problemas: El Yoga.
Parece ser que para tomar decisiones, para encontrar el lugar de uno mismo, para pensar…necesitamos calma. Y la paz se encuentra a través de la meditación y las enseñanzas orientales.
Mis problemas, más o menos los del último post, dónde vivir? dónde trabajar? en qué trabajar? trabajar? la chica, el problema de la pasta, y como decía, más cosillas de menor importancia. Un poco más en serio, el trabajo no es problema ni dilema, pero el resto de cosas sí, y afectan al trabajo y a los propósitos.
Y los rallyes? Ahora resulta que, por si no teníamos suficiente con ver el coche de carreras del Doctor M, El Gordo se ha comprado un 106 rally preparado y va a correr. Pensé que había enterrado ese mundo, que una vez acabó con mi economía, pero ahora los nuevos ricos se metieron en esto y mi ansiedad crece. No había vuelto a una carrera desde que lo dejé, demasiados recuerdos e impotencia, era mejor dejarlo ahí. Y ahora que haré? Creo que en cuanto mi economía se recuperé tendré que volver! No aguanto. Y si la economía no se recupera entonces le robaré el excalextric a mi sobrino Willy. O la Playstation, lo que sea más económico de mantener.











