Pursuit of peace
Este es un post de carácter personal, sin críticas ni demasiadas opiniones. La traducción del título es obvia para los angloparlantes: buscando la paz. Se sobreentiende que es la interior.
En estos momentos me encuentro bien, nuevamente la historia con Heidi toca a su fin sin daños colaterales, han desaparecido los coches del garaje, y eso implica que Poderoso volverá a rugir en unos días, cuando reciba las últimas piezas. El Festival del mar va viento en popa, con mucho por hacer, pero sin estrés. El trabajo está en stdby, o sea parado, pero en el pistoletado de salida a la espera de encontrar un Business Angel que suministre los fondos para hacer las cosas bien y el negociete de la venta en internet me requiere cada vez menos y da más.
Ha sido bonito volver a Súria, hablar con la gente, y poder contarles algo positivo. No he ido por una buena razón, pero he ido, y he vuelto a sentir que ese lugar tiene algo muy importante para mi que no he encontrado en ningún otro pedacito de tierra fuere donde fuere.
El lado amargo lo he encontrado precisamente en todo aquello que ocupaba ese lugar, que gran parte ya no está. Familiares, amigos, e incluso echo de menos algunos animalicos. La vida sigue su curso y nos va dejando en el punto de mira a nosotros, que tenemos que mover el mundo hasta que se canse de nosotros.
Y la paz. Siento que cada vez estoy más cerca, vivo sin ansiedad, puedo concentrarme y leer un libro, poco a poco vuelven algunas ilusiones como los coches o los rallys, me siento en un sofá tomándome unos minutos para mi y no tengo la sensación de estar perdiendo el tiempo, veo la tele a veces, y empiezo a percibir el entorno que me rodea.
Viento en popa a toda vela.











