Un domingo cualquiera
Hace ya siglos que no salgo un sábado por la noche, y más o menos 18 días desde la última copa. Lo sé, me estoy haciendo viejo y un carca.
Haga lo que haga parece que no acaba de encajar en el “ritmo social”. Desperté a Billy sin querer al salir a tirar la basura por culpa un portazo excesivo sin manos, y un rato más tarde se vino a mi sub-cueva.
Domingo, 6:32 am
Billy - Joder que putada, he dormido un huevo
Villano - Ayer por la tarde no?
Billy – No, ayer no dormí. Y la pava ésta, se ha pirao?
Villano - Estará durmiendo
Billy - Que va, esta pava no se levanta tan tarde
Villano - Pero que tan tarde, si son las 6
Billy - Ya lo veo, estará por ahí en el cine o algo
Villano – Si acaso de fiesta
Billy - Joder, me apetece apalancarme en el sofá y no hacer nada
Villano - Vamos a desayunar?
Billly - No tengo hambre, voy a ver si hacen algún partido
Villano - Ahora solo tienes la teletienda
Billy - Que raro, que no hay nadie por la calle no? vaya pueblo chungo
Villano - Pero quién va a haber a las 6 de la mañana?
Billy - Ala!!! que loko! pensaba que eran las 6 de la tarde! ahora entiendo todo…
Intentamos localizar algún bareto para hacer un café o comer una pasta, pero la ciudad duerme a estas horas. Así que me fui a hacer unas fotos al balcón del mediterráneo y a un gato escurridizo que se escondía entre unos andamios. En la playa unos karatekas pegaban gritos al unísono, y me pregunto quienes serían esos locos…
Os dejo aquí un link, por si sóis los 2 tíos de la bici que aparecen, o alguno de los insensatos karatekas.
