Chinatown
Siempre había pensado que los bares eran como cafeterías. La gente va, se sienta, viene un camarero, te pregunta que deseas tomar, y vuelve al poco tiempo con las consumiciones. Al final pides cambio para tabaco o sin más pagas la factura.
Probablemente he entrado en muchos suburbios, pero no he frecuentado ninguno.
En la calle capuchinos, hay un bar de una china, regentado por una andaluza que en otro tiempo debió ser empleada de un tipo de negocio de dudosa reputación. Los elementos que allí se reúnen forman una gran familia, de la que casi soy hijo adoptivo. Me saludan, me hablan, e incluso se permiten pedirme un cigarro ocasionalmente.
El bar tiene aspecto de antro, pero lo más curioso es que nunca hay nada de lo que uno quiere. Una cocacola? Pues se ha terminado, una mediana? Solo quedan cañas. Un zumo? No, en esta calle no gustar zumo, como dice la chinita.
La semana pasada vino la policía en 3 ocasiones por el ruido. Angelito, exbajista de Miguel Ríos y otros cantantes de nivel, se pone a tocar el timbal entre mediana y mediana. La chinita baila una especie de samba y los perros ladran, entre chasquidos del futbolín que se traga una de cada 3 monedas.
Esta misma tarde me hicieron entrar para hacer un poco de piña ante un par de borrachos que estaban buscando follón. Ella era una mujer Yonki y el un expresidiario que aún arrastra las cadenas y el mono. Se han infiltrado en casa de un pobre minusválido que le debe al bar 1200 euros y según he oído quieren que venda el piso.
Aparece por allí un individuo que dice que es muy listo, y eltro día se dejó 800 euros en la tragaperras. Le pregunté sobre los 500 si sabía que iba a perder todo lo que echara y me contestó con un castellano de escuela: Está el bar, el dueño de las máquinas y hacienda, claro que sé que voy a perder. Me dí cuenta de que efectivamente era muy listo…y luego pidió pasta para que la mujer no lo matara.
Estuvo otro asiduo llorando por ahí que se había quedado sin casa para dormir esa noche, con una mujer de importación que amenazaba con prostituirse para ganar algo de dinero y salir del bache.
Creo que nadie allí tiene desperdicio, un lugar apto para realizar un estudio sociológico y para tomarse una caña…o lo que tengan ese día…os lo recomiendo…






