April 22, 2006 at 1:37 pm · Filed under arquitectura

Me pregunto como es posible que alguien capaz de hacer algo como esto sea capaz de considerarse un artista.
Me pregunto porque una obra como esta acaba en un museo, y especialmente en uno tan importante como el macba.
Me pregunto quien reconoce que este tio hace arte.
Y lo lo peor: Me pregunto porque pago 6 euros para entrar a verlo.
En realidad todo no daba pena. Bueno, la colección Herbert también escapo a mi capacidad de interpretación y comprensión del arte moderno. Ni siquiera estimuló mi sentido estético. Por poner un ejemplo, había una sala con una hilera de ladrillos en el suelo, otra con unos 50 trozos de corteza en paralelo y medio desordenados, en otra unas fotografías de como variaba la sombra en un estudio durante 10 minutos, etc.
No me fijé en los nombres porque sinceramente, sentía que me tomaban el pelo, y que mi tiempo podía malgastarlo de mil otras formas. Por ejemplo abrir y cerrar las puertas 2 veces en lugar de una, andar dos pasos hacia adelante, y uno hacia atrás, o simplemente tumbarme en la bañera boca abajo.
Decía que no todo daba pena. Alguna obra si era digna:

Roberto Matta - The splitting of the Ergo (1946) - Colección permanente macba
Y sobretodo los skaters que patinaban en la plaza del museo, eso si merece ser contemplado. Nuevas generaciones, nuevos movimientos, nuevos estilos que allí, en la calle, crean realmente el arte moderno.
Links de interés:
www.articketbcn.com
www.macba.es
Recomendación:
Comprar el articket. Solo cuesta 20 euros y permite entrar en 7 museos en un plazo de 6 meses.
Mnac - Museu nacional d’Art de Catalunya
Fundació Joan Miró
Fundació Antoni Tàpies
CCCB - Centre de Cultura Contemporània de Barcelona
Fundació Caixa Catalunya
Museu Picasso
March 26, 2006 at 4:13 pm · Filed under arquitectura
Mira que llevar viviendo en barcelona unos meses y aún no saber nada de la ciudad…bueno, algo, pero no demasiado, no hay excusas.
Así que para poner remedio a ello nos levantamos a las 6:30h con el gallego y nos fuimos a deayunar al mercado de la Boquería, dónde uno de los camareros casi pega a alguien buscando un carnet que tenía en la mano. A saber dónde había estado la noche anterior, y lo que se habría metido.

Después de pasear un ratillo visitamos el nuevo mercado de Santa Caterina, y especialmente la cubierta ligera diseñada por Miralles. Espectacular!

No contentos con ello, y conscientes ya que se trataba de improvisar, visitamos la fachada del Palau de la música. Anonadados!

Luego nos dirigimos a Montjuïc, dónde me encontré por casualidad con la reproducción del pavellón de Mies Van der Rohe, el cual creó para la exposición internacional de Barcelona en 1929. Aunque parezca mentira este pavellón se convirtió en un referente clave tanto en la trayectoria del arquitecto como para el conjunto de la arquitectura del siglo XX. El original fue desmontado en 1930 y enviado a Alemania, que garrapos.

Y seguimos. Luego tocó el Poble Español, que és realmente interesante, con reproducciones y muestras de arquitectura de toda españa a tamaño real.
Dentro, y con la misma entrada de 6 euros visitamos la exposición permanente de arte contemporáneo de la Fundación DAUREL, que es extensísima, y el taller de Luesma Vega,

con unas obras en cristal coloreado genuinas. Eso si, para bolsillos caudalosos.
Y cansados como estábamos aún hubo tiempo de visitar la Fundación Miró, y un feria de coches de la que tuve que irme al contemplar los Aston Martin nuevos. Me sigue superando el deseo y la belleza de tales autos.
PD: La estatuilla de Rolls Royce se llama “The spirit of Ecstasy”. 1 hora y media intentando recordarlo y tuvimos que consultar internet y tomar un par de aspirinas.