Busco a … Raúl
Si es que no hay favores sencillos.
Mi amigo Rodger, de nueva Zelanda, conoció a un buen hombre, un Gentleman como dijo él que le pidió ayuda para conseguir los papeles e inmigrar a su país. El bueno de Rodger accedió encantado y parece que vivieron un fugaz romance de camino al aeropuerto.
Ahora, después de un mes y medio sin comunicación Rodger me pide que intente localizar al citado Raúl, taxista de profesión, entre los calculo más de 30000 taxis de Barcelona. Él dijo que era prácticamente imposible, y lo veo poco rentable. Tal vez el colega se lo pensó, volvió a mirar el sol y la playa de la ciudad condal y decidió que emigrar no merecía la pena. Tal vez…
Aún así parece que ambos se mecen una oportunidad. Conoces a Raúl?
Por cierto, que bueno era este anuncio. Uno de esos que definieron a nuestra generación…y nuestros deseos…
