Hoy me di cuenta. Desde que falté los 4 días seguidos me he dado cuenta que he perdido el respeto a las clases, que vengo yendo a una clase al día cuando se tercia, y que probablemente no hay vuelta atrás.
No se exactamente que ha motivado todo esto. Lo cierto es que prácticamente sucedió lo mismo el cuatrimestre pasado y que el futuro nuevamente parece estar escrito.
Otra vez la presión del trabajo, el miedo a fracasar, las hostilidades femeninas, las tareas domésticas, la vida social, etc, me llevan por mal camino.
Por alguna razón no quiero aceptarme como soy, y no quiero hacer nada por ser quien querría ser. Ese Ironman, ese personaje que hace siempre lo que quiere, cuando quiere, y donde quiere.
Sin embargo, los demás, supongo con una perspectiva eminentemente práctica visualizan mi futuro muy sencillamente y saben que va a pasar. Yo también lo se, es solo que no quiero aceptarlo nunca.
En fin, esta semana está siendo especialmente dura. Tras un martes pasado un tanto loco con la chica de al lado, imprimí cierta distancia en espera del reencuentro con su amorcito. Pensaba que no me iba a afectar verlos juntos, pero lo hizo. Todo parecía tan normal, que me pareció que todo lo que había dicho era papel mojado. Todo iba como siempre con ellos.
Esta semana guarda silencio, y eso me jode bastante. Se habrá dado cuenta de que es una cualquiera, como la mayoría, y lo peor, se habrá dado cuenta de que yo lo pienso…
En fin, en estos asuntos de mujeres me suele suceder siempre lo mismo, ni contigo, ni sin ti.
A parte de esto, lo que más me preocupa son las asignaturas. Examen mañana de construcción, una larga noche por delante, y 1 día para reposar antes del examen de Geometría 2. Y nuevamente 2 días de descanso para encarar 3 exámenes más. Superado de nuevo!
PD: Jorge, buena suerte en London!!! Una verdadera aventura!