Archivo de junio, 2010
La noche de los cristales rotos
0Estábamos en la hulga, formando parte de una oleada humana que avanzaba hacia el gobierno civil.
Unos gitanos comenzaron a lanzar piedras contra las ventanas, curiosamente éran los únicos con valor para hacer lo que había que hacer. Algunos echaban las manos a la cabeza y se miraban unos a otros. La mayoría aplaudia a los gitanos y les cogía piedras del saco para descargar esa terrible rabia contenida de los últimos 5 años de crisis…
Evitamos mezclarnos en los altercados para evitar las balas de goma y las mangueras.
Ya a mediodía en casa las imagenes estaban en los telediarios. 89 heridos, 6 muertos, y solo 2 policias con alguna quemadura. El pueblo siempre llevaba la peor parte, aunque cada vez se hací más fuerte. El ejército tendria que tomar parte, sin estar muy claro si destituiria al actual gobierno o sería su brazo ejecutor.
Estábamos todos acojonados en el barrio, y también estábamos a punto de empaquetar los vártulos e irnos a la casa del pueblo. Si el estado se venía abajo comezaría una nueva guerra civil, que unida a la de Francia, Turquía, Suecia y USA, acabaría con el mundo occidental conocido. China y Japón estaban enfrentados, aunque esta vez Japón al lado de occidente.
Rusia había caído en la miseria más absoluta, sin recursos naturales, sin medios para sobrevivir.
En tan poco tiempo cambio nuestra realidad, que a la mayoría cogio desprevenido, y la miseria y la desesperación se propagaron por un mundo que debía renacer de sus cenizas…
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Un propósito, una vida
0Hoy estoy un tanto filosófico, tranquilo y triste.
Filosófico por lo que pienso, tranquilo por un milagro, y triste por una mujer con la que no encajo.
Todo tiene algo que ver y está relacionado, sin embargo el tema que ahora propongo es muy clarificador para mi, ahora y en adelante. Siempre me pregunté que era vivir? Lo resolví pensando que era todo aquello que iba a recordar. Comer arroz con atún día tras día me iba a proporcionar 1 solo recuerdo de 10 minutos. El mismo cada día sobreescribe al anterior y considero que no he vivido. Un concierto de U2, són propablemente 2 horas de recuerdos, 1 viaje de una semana a polinesia, 1 semana de recuerdos. Por lo general, todo aquello que se aparta de la rutina o es especial se fosiliza en nosotros y nos hace sentir vivos.
Y ahora estoy aquí en mi despacho ocupa, mirando por la ventana, todavía hace sol y estoy pensando en salir a correr o hacer algo. Pero decido seguir haciendo cosas con el ordenador.
1 – Si salgo, voy a correr, voy a tomar algo y hablar de cosas intranscendentes, voy a comprar alguna cosilla, voy a ver una película. Todo me distrae de algo…
2 – Si sigo trabajando, y si lo hago 18 horas al día me digo (no es el caso…), para que trabajar si no puedes disfrutarlo o vivir…
Entonces que hay que hacer? la respuesta de cualquiera será: equilibrar. Tiene que haber tiempo para la diversión o la formación o la relajación, y tiempo para trabajar.
Bien, pero, esa respuesta no responde a mi pregunta. Para que todo eso? Porqué una cosa o la otra? Y mi respuesta va hacia algo más fundamental. Para que vivimos?
Creo que todos tenemos un propósito, sin ese propósito da igual lo que hagamos. Nada merecerá la pena. Un propósito puede ser cualquier cosa, crear algo, ayudar a alguien, buscar algo, montar algo, una familia, podemos tener uno solo o varios, pero sin esto nada tiene sentido.
El mero hecho de tener un propósito justifica los medios, el tiempo, el esfuerzo, el sacrificio, nada es en valde, ni siquiera si no lo logramos.


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