La política da pena
Ayer Big brother me anunciaba su renúncia a entrar en política, su primera misión sería echar a casi todo el mundo ergo nunca conseguiría el apoyo para llegar a ninguna parte.
La semana pasada tuve una pequeña charla acerca del papel de internet y de si se podría hacer política de otra forma a la actual. Es decir sin amiguismos, ladrones, aprovechados, incultos, ineptos y algún elemento hornado que, no se sabe donde, existe.
Cuando era niño solía imaginar que era presidente, y le soltaba mis dicursos a las cabrillas mientras comían yerba (esto no es una metáfora ni nada, realmente tenía un pequeño rebaño de bichos, unas 30 espécies entre aves y cuadrípedos). Os contaba esto porque ya de pequeño me habían contaminado. Sabía que si un día decidía dedicarme a la política tenía que tener un currículum intachable, sacar buenas notas, no meterme en líos, que no saliera en ninguna foto haciendo el gamberro, etc. Incluso hoy en día me abstengo de contar según que cosas o mostrar fotos políticamente incorrectas. Ni siquiera he criticado al rey…o tal vez sí…
Después de esta introducción que tanto aburre al doctor M, que espera que diga lo que quiero decir sin tanto rodeo, voy al grano:
Me fastidia que para estar delante de una sociedad haya que cuidar tanto la imagen pública, que el pueblo se deje impresionar tanto por las corbatas de seda, la dialéctica y la aparente conducta intachable de nuestros líderes políticos y morales…cuando luego todos sabemos que su principal motivación es el poder, el dinero y la ambición personal. Immejorables expedientes, grandes empresas, importantes amigos, y todo ello para llevar el país a la ruina: Dejando España sin influencia, sin dinero y aspirando a conseguir una vida digna a base de currar.
En lo particular diré que
- No voto a nadie porque todos me parecen igual de malos, ni siquiera en blanco. El sistema es tan corrupto y desilusionante que no me merece la pena.
- Tengo fe en que pronto internet traerá a un nuevo líder, el del pueblo. Y que la gente le dará la fuerza necesaria para derrotar al poder establecido.
- Que algún día me volveré más virtuoso, a base de cometer errores, seré menos egoísta, y me gustará dedicarle mi tiempo a los demás a cambio de nada.
- Que el nuevo líder pronunciará el YES WE CAN, aunque solo será un conductor de autobús, un jardinero o quizás un parado.
- Para entonces espero colaborar en el proyecto y tener la suficiente energía como para empalar a todos estos fascinerosos.









