Archivo de noviembre, 2008
Nueva Galeria de Fotos
0¿Pero no había ya creado una nueva galeria de fotos…?
Sí, solo que la versión era un poco Beta, y acabo de descubrir una version de ZENPHOTO que funciona genial, a parte de admitir la creación de albumes subiendo directamente las carpetas al ftp, sin complicaciones.
La galeria está donde la vieja gallery en http://www.juncadella.net/gallery
Ahora jubilaré todas las versiones de galeria que corran por la web y dejaré solamente esta operativa.
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Andanza por los Madriles – Parte 2
3Hoy tocaba madrugar, así que nos levantamos a las 12 y unos minutos. Las calles estaban ya puestas y el sol en su sitio. El Arzobispo estaba esperándonos después de pasar la noche en Chueca. Parece que se alojó en un hotel con dos precios, 30 euros solo o 52 si dormía acompañado. Nunca sabremos porqué escogió chueca, ni tampoco cuanto dinero pagó aquella noche…
Se acercaba la hora de la comida y nuestros exquisitos paladares comenzaban a temer lo peor. Nos esperaba una comida en casa de Ñañi en su nueva casa de la sierra, y el día anterior mencionó algo como Carrefour. Sabíamos que allí venden gambas, luego nos quedaba esperanza. Pasamos a por un par de botellas del Penedés a la altura del buen marisco que soñábamos.
Lejos de ello nos deleitaron con unos espárragos trigueros y unas pechugas de pollo, eso sí, hechas con mucho cariño por su encantadora futura esposa.
En la casa hacía más frío que en la estepa Siberiana, por lo que optamos por jugar a la WII y entrar en calor. Ñañi y el Arzobispo nos metieron una paliza y comimos.
Llegó pronto la hora de ir a Atocha, el tiempo junto al Arzobispo se hizo escaso, una cena, unas copas, y una comida familiar. Lamentablemente numerosos compromisos le retenían al día siguiente en las tierras del Priorato: debía recoger olivas en la finca familiar y probablemente alguna inconfesable cata de vinos…
Luego fuimos a cambiarnos y nos dirigimos a Majadahonda, a cenar con Ñani y sus encantadoras hermanas.
A todo esto una gastroenteritis aguda comenzó a castigar a Pequeño burgués, no se sabe muy bien si fue por el frío o porqué su estómago no tolera el Carrefour.
La noche prometía más que la anterior, las hermanas de Ñañi son de lo más pintoresco. tenemos a Devi que te llena de abrazos, se ríe, canta en los restaurantes, y si alguien se pasa un pelo le peina a machetazos.
Giuti es otra historia, una chica romántica, amante de lo caro, con el síndome de Peter Pan, de hecho vive en casa a los 37…Otra que tal! Ah, y una mente perversa para la tortura de ingenuos hombres blancos, sus preferidos. Creo que su mente puede llegar a ser tan maquiavélica que se teme a sí misma. De hecho si viviera en madrid me dedicaría a estudiar su infancia.
El plato fuerte debía ser conocer a su novio, doctor, dentista, soplagaitas, y bebedor profesional de chupitos de anís del mono. Pero no apareció, declaró que el restaurante era demasiado cutre para su estatus social y se quedó en casa con mamá, otro de 37 tacos que también tiene huevos.
Jugamos al billar, cantamos, bebimos leche condensada y recordamos las múltiples aventuras que antaño nos convirtieron en los más temidos del panorama nocturno estatal.
Pequeño burgués acusaba hoy la gastroenteritis y preferimos retirarnos a nuestros aposentos reales.
El domingo tiene ya poco que contar, la manía que cogió mi amigo a visitar el baño cada 10 minutos nos impedía salir de la zona comunitaria, así que pasamos la mañana viendo vídeos de las apariciones televisivas de su madre. Pensaba que se trataba de una Belén Estéban, o una Marujita Díaz, pero no, hablaba de literatura, escribía cuentos, todo muy normal.
Llegó la hora de la despedida, siempre traumática, y también el momento de dirigirse a Majadahonda a presentarse ante el mismísimo Generalísimo, padre de Nañi y las niñas, que profesa un amor incondicional hacia el pueblo catalán.
No hubo mucho tiempo, así que el encuentro fue cortés, ilustrativo, afable, y como siempre muy especial. Me leyó unas páginas de sus memorias y de aquellos primeros días de juventud cuando fue trasladado a mi Manresa natal, en unos tiempos en que encabezaba una brigada de la policía política. Pero bueno, yo estoy a salvo porque son como mis segundos padres y además me se el cara al sol de adelante hacia atrás, y de atrás hacia adelante.
Me sorprendió que conservara todos aquellos recuerdos con una lucidez propia de un niño. Que memoria, ahora entiendo porqué conoce el nombre todos los reyes godos, y que puede recitarlos en hebreo si hace falta. Toda una enciclopedia viviente.
Sin tiempo para más, llegó la hora de montarse en Poderoso y volver a traspasar la frontera. Éste será seguramente su último largo viaje, después de haberme acompañado junto a Asturiano en el Europa 20M, acuchillando el viejo continente.
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Andanza en los Madriles – Parte 1
1Estoy seguro de que alguien lleva unos días nervioso, de que cierto miembro de la alta burguesía imperial ha estado hablando con numerosas organizaciones de sicarios profesionales para evitar algo. Sé que mi foto ha llegado a ciertas direcciones que no se encuentran en los libros de correos, y sé que en el sobre había un cuantioso volumen de divisas. Además sé que toda la operación “boca cerrada” está ya en marcha para evitar que divulgue el secreto mejor guardado de dicha familia, una información que puede comprometer el futuro de una generación de pequeños burgueses. Algo que impediría al heredero en 3er grado encontrar a una princesa de su casta, proporcionándole unos pequeños “pequeños burgueses” que un día alcanzarían el título de grandes de España.
Pero tengo que hacerlo, aún a riesgo de mi vida se lo contaré al mundo, y puede que le libere de tan pesada carga:
Al pequeño burgués, su papá y su mamá, le pelan la fruta. A sus 30 recién cumplidos. Manda huevos!
El resto de secretos familiares los guardaré para mi, o será mi descendencia la que peligrará también…
Los findes en Madrid nunca le dejan a uno indiferente, siempre suceden cosas. Desde la mariscada más cara de la historia…por el momento…la densidad de chicas guapas por metro cuadrado más grande del territorio, y muchas historias para no dormir.
Por fin nos reunimos los miembros de la aventura a India, el Arzobispo, pequeño burgués y el Villano. Como no podía ser de otra forma, tuvimos que ir a comer gambas y vaya por donde, en aquel restaurante parecía haber llegado carnaval. Lo mejor de la ciudad se reunía allí, con sus joyas, sus vestidos de boutiques parisinas, zapatos italianos, mujeres con caras de plástico (literalmente). Variables que conjuntadas resultaban en estrafalarias estéticas más propias de carnaval que de señoras de jet madrileña.
Pero a parte de todo aquello esa noche aprendimos a contar de otra forma. El mundo se podía contabilizar en otro tipo de moneda, ya no era necesario decir -Esto vale 300 pavos, o aquel coche 20.000 leuros, etc, el mundo se media por “carabineros”. Una cena, un carabinero, un mileurista gana 40 carabineros al mes, y un piso en el centro cuesta unos 10.000 carabineros
Y es que esta jodida especie de gamba costó 25 euros la unidad, unos 3 jodidos bocados. El condenado, jodido, hostil precio era por gramos, no por unidades!
No me importa pagar lo que puedo por una cena, pero que soplen 3 euros por una almeja, o 25 por una gambita me acaba doliendo con el tiempo.
Afortunadamente al rato se nos pasó el cabreo y nos fuimos a lo mejorcito de la noche madrileña a tomar unas copichuelas, total, cuando uno empieza a contar en carabineros los precios dejan de doler.
El arzobispo nos dejó pronto, imagino que las cuarentonas del Alquimia no le auguraban una buena velada. Nosotros optamos por cambiar al local de al lado, con un nombre terminado en 35, y encontramos un paraíso de féminas, pijitas y monas que parecían tan inalcanzables como una bandeja de carabineros. Mi camiseta del mercadillo causaba sensación, no se si para bien o para mal, el caso es que por si acaso pusimos pies en polvorosa dirección a Aluche, un prestigioso barrio muy conocido en todo el norte del Magreb. Buscamos los mejores locales e hicimos un kit kat volviendo a contar en euros.
Me enamoré de una preciosa damisela que vestía un sombrero “charlot” con una corbata blanca. Que clase tenía, hubiera dicho que estaba en un lugar equivocado. La pena es que no comprendía el catalán.
Pequeño burgués acusaba por momentos las secuelas de su último viaje a caballo y nos fuimos directos al catre…Previas llamadas de su papá para asegurarse que “el niño” seguía con vida.
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Busco a … Raúl
0Si es que no hay favores sencillos.
Mi amigo Rodger, de nueva Zelanda, conoció a un buen hombre, un Gentleman como dijo él que le pidió ayuda para conseguir los papeles e inmigrar a su país. El bueno de Rodger accedió encantado y parece que vivieron un fugaz romance de camino al aeropuerto.
Ahora, después de un mes y medio sin comunicación Rodger me pide que intente localizar al citado Raúl, taxista de profesión, entre los calculo más de 30000 taxis de Barcelona. Él dijo que era prácticamente imposible, y lo veo poco rentable. Tal vez el colega se lo pensó, volvió a mirar el sol y la playa de la ciudad condal y decidió que emigrar no merecía la pena. Tal vez…
Aún así parece que ambos se mecen una oportunidad. Conoces a Raúl?
Por cierto, que bueno era este anuncio. Uno de esos que definieron a nuestra generación…y nuestros deseos…
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En busca del arca perdida, digo pueblo
0Este pudo ser un domingo cualquiera. Dormir mucho, tomar el Vermouth, ver cine de Barrio (aún echan esto?), la siesta, el reportaje de la liga, uan cena suave, y luego de vuelta al catre.
Pero Amelie, el Loco y yo decidimos pisar algún pueblo desconocido en un radio de 100 km. Después de despegar sonaban ya nombres como San Sebastián, Armenteros, o San Lucas de Barrameda. Pero claro, estos ya lo conocíamos, así que retomamos las especificaciones iniciales y fuimos avanzando, sometiendo a votación la dirección e tomar en cada cruce de caminos. Valls o Valencia, Montblanc o la Riba, Les Borges o Tárrega, y así señal tras señal, hasta que no supimos ni dónde estábamos. Acabamos en un precioso pueblo de piedra llamado Montblanquet, con unas panorámicas excepcionales.
Allí seguimos las instrucciones del único habitante del pueblo hacia el restaurante más cercano, pasando entre molinos de viento, y carreteras de cabra. Comimos unas frutas silvestres al no encontrar el lugar, y seguimos avanzando.
Al final llegamos als “Omells de na gaia”, vaya nombrecido. Allí ingresamos en la fonda de ca l’amorós. Degustamos aceites virgenes, olivas arbequinas, pan de payés, y una amabilidad desmesurada del propietario que acabó con una factura de 25 eurazos por barba. Y pensábamos comer barato…de pueblo.
Por la tarde había que regresar, tomar unas fotos, y concentrarse de nuevo en las tareas del hogar. Fue divertido, y más instructivo que parar la tarde contando las plumas de Parada.
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Amo a google
1Colgué hace un par de días un post donde decía que estaba depre. Y como las depresiones tienen una pauta espiral, hoy ya no lo estoy. La verdad no se si voy hacia arriba o hacia abajo, el caso es que en un par de días se me han pasado las tonterías…sería por echar un clavel…
Lo bonito de google es que está siempre ahí para mi, y me han llenado el spot publicitario de la cabecera de anuncios de tratamientos contra la depresión, centros especializados. Gracias señores, pero me estáis empezando a inquietar.
Sabéis que hay unos 180 millones de servidores en el planeta, unos 100 millones de dominios activos, y unos 30.000 millones de documentos. Sabéis que google posee racks con aproximadamente 450.000 equipos. Que el software de google se extiende más allá del 10% del total de servidores (18M).
Se van haciendo los amos del mundo. Si los servicios de informacion no disponen de esos datos, entonces google sabe más de los humanos que nadie, y eso es preocupante. Básicamente porque es una empresa privada, y las empresas privadas persiguen aumentar sus beneficios.
Está claro que nos hacen un gran bien con sus sistemas y desarrollos, pero, cuál es la contrapartida?
Estoy cansado de la vieja lucha contra el gigante Microsoft. hoy hay que preocuparse de los enmascarados Robin hoods, de Apple, de Google, y de muchas otras corporaciones que caminan tras su estela.
Pronto os llegará vuestra hora, cuando los humanos sean conscientes de su potencial sin vosotros.
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En el letargo de la melancolía
1Hoy matxambrat me ha contado un cuento de navidad, una opinión propagada en la región acerca de mi madurez. No se muy bien si aceptar críticas de alguien con nombre de ladrillo, aunque me encantan.
Mi problema es que no estoy demasiado de acuerdo, yo no quiero volver a los 20. A esa edad ya hice lo que quería hacer, aunque no fuera lo correcto. Tal vez hubiera querido hacer otras cosas que estaban fuera de mi alcance, pero no las necesitaba. Había mucho por descubrir.
El problema del Villano es que su vida está muy lejos de sus sueños, y eso probablemente me pasa por dormir demasiado. Siempre he creído que los caminos que la sociedad ha trazado para nosotros no son necesariamente obligatorios. Bueno, siempre no. Durante mucho tiempo me dejé llevar sin rumbo, distraído por todo aquello que me ofrecía la vida.
Pero llega un día que todo eso ya no es suficiente, que descubres que estás buscando algo, que quieres algo, ser alguien, y que conseguirlo no es ni fácil, ni inmediato, ni gratuito. Y cuando te das cuenta tarde de quien eres y de quien quieres ser el esfuerzo ha de ser necesariamente mayor y el camino arduo, lúgubre, y solitario.
De todas las citas que deambulan por mi cabeza, hoy escojo una sobre el carácter. Dice:
El carácter de un hombre se mide por la capacidad de resistir las tentaciones.
Y tengo muy claro que me falta una gran dosis del mismo. Siempre es más fácil divertirse que trabajar, gastar que ahorrar, usar que construir, esperar que actuar.
Por suerte para mi, y muchos de vosotros, el carácter de un ser humano no es perenne, puede cambiarse. Dicen que a los 20 está definido, pero que va modificándose con la edad. Y los factores que más influyen sobre éste son la educación y las dificultades que debemos superar en la vida. Por estas cosas intento valerme por mi mismo, y por supuesto, estudiar y vivir nuevas experiencias, como viajes, nueva gente, viejos conocidos, etc.
Al mismo tiempo la confianza en uno mismo, la seguridad, se construyen con los éxitos. No importa cuantas veces te caigas, si eres capaz de levantarte cuantas veces necesites para lograr tus metas. Si llegas donde te has propuesto sabrás que eres capaz de cualquier cosas. Y si te rindes, aparecerá la duda. Y serás un jodido fracasado.
Iba a decir en broma “Bienvenido al club”, pero no estoy bromeando. Mis expectativas son probablemente tan altas como la torre de babel, y mi mente está confusa como sus constructores, pero seguiré poniendo piedras hasta el día en que pueda mirarme al espejo y sonreír.
Sí, lo sé, no se trata de una meta, sino de un camino, pero existen inflexiones en las que has dado un gran paso: un proyecto terminado, una graduación, un simple examen, el nacimiento de un hijo, comprarte una casa, ligar con esa chica, ganar el premio, vencer a tu competidor, en fin cosas puntuales que constituyen pequeños éxitos que te hacen sentir mejor.
Soy consciente de que mi situación es de alto riesgo, porque lo quiero todo, y lo quiero ya. A pesar de mi edad, situación económica, laboral, preparación, etc. Y sobretodo porque creo que aún es posible.
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Tampoco estamos tan mal!
2Vayamos por partes:
Estos días he recibido comida, mucha comida. Mi cuñada, mis padres, los marinos del Serrallo, Amelie, incluso la madre del loco me prepara caldo y sacos de croissants.
Luego me mandaron botellitas, una de Burbon, ole!, unos vinitos…
También me traen setas, comestibles, legales, quiero decir que no son Stropharia cubensis vamos, los clásicos Rovellons e Rojo, o Níscalos en Cristiano.
Pero a ver! ¿quien a sido el que me mandó la corona de flores el día 1?Sigo vivo!
Además, esta es una época graciosa en mi vida. Hay días que estoy mal y otros que estoy en lado opuesto. Se conoce vulgarmente como depresión, y también dicen que los varones se deprimen en otoño y las hembras en primavera.
Pero no pasa nada, ahora las cosas empiezan a mejorar. Big brother me firmará un aval para que pueda deshacerme del Poderoso y comprarme un coche nuevo en el que baje la ventanilla. Y eso significa que podré seguir defraudando a hacienda otra temporada más.
Las mujeres se han contaminado con cierto virus ideado en mi imaginación. Ahora ligo más que nunca, precisamente ahora que no quiero. Es incomprensible para mi, en un momento en que me visto de cualquier manera, llevo un coche que cae a pedazos, estoy tan flaco que podría representar algún chiste de Chiquito, todavía no doy una en la universidad, soy asquerosamente pobre, y no salgo ni a por el pan. He dejado de viajar al mismo tiempo que de comer, no piso el gimnasio, a pesar de pagarlo. En fin, que a estos seres sin miembro no les entiendo, ni entenderé nunca.
Solo quería reivindicar que no soy un alcoholico, que si no como mucho: Es porque no tengo hambre!
Y que me gusta tocar fondo, porque luego siempre se va a mejor.
Necesito unos guantes!
NOTAS:
Este es un artículo del que he extraído unas conclusiones para que no os preocupéis tanto por mi.
Aunque la vuelta al trabajo o a los estudios siempre supone un bajón moral para casi todo el mundo, ya que se terminan los placeres del ocio vacacional, muchas personas unen a este decaimiento totalmente normal, otro tipo de síntomas generados por el cambio de estación. Se estima que un 30% de la población sufre la denominada ‘depresión de otoño’. ¿Sabías que la alimentación es clave para superarla?
Los síntomas más frecuentes suelen ser la desmotivación, la sensación de tristeza y la reducción de las habituales energías. Estos síntomas, que no son alarmantes y que irán desapareciendo conforme el organismo se adapte la nueva situación estacional, pueden agravarse con problemas de concentración, alteraciones en el sueño, irritabilidad, desórdenes alimenticios, disminución de la libido, entre otras manifestaciones.
En otros casos, un estado anímico bajo provoca pérdida de apetito en el paciente, con lo que éste no podrá elevar sus ya de por sí mermadas energías. Los expertos consideran clave una buena alimentación, sana, ordenada y equilibrada, para pasar el bache anímico que supone la llegada del otoño.
Es que soy el único?








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