Sydney. El tiempo se escapa

A lo tonto llevo ya más de un mes y medio en esta ciudad, y sigue pareciéndome que llegué ayer. Y lo más sorprendente es que ha pasado mucho tiempo desde la última entrada en el blog y no sé que he hecho desde entonces.
La vida aquí transcurre sin estrés, sin prisas, sin nervios, y es algo que se respira en el ambiente vaya uno a donde vaya, incluso al centro de negocios. Y no por ello quiero decir que no se haga nada. Entre el surf, la playa, la piscina, y las barbacoas no hay tiempo para aburrirse. Sin embargo, si lo hay para irse cansando de todo esto y tener ganas de volver a casa.
Me da la sensación de que ya estoy perdiendo el tiempo y tengo muchas cosas que hacer. La precariedad de los recursos, el espacio, y la gran oferta de diversiones me aparta del camino correcto, de las obligaciones y de las responsabilidades. Trabajo, estudios y eso.
Por otro lado, me da la sensación de que no estoy aprovechando mis oportunidades en estas latitudes, tan cerca de Nueva Zelanda, de Fiji, de la gran barrera de Coral (Barrier Reef), de Tasmania, del Out back (desierto donde están los Aborígenes) en Alice Springs. De las islas Withsundays, donde se encuentra una de las playas mas hermosas del planeta, etc.
No se puede hacer todo amigos, sobretodo porque todo cuesta mucho dinerito, y uno no es el príncipe de Zamunda. Porque soy blanco lo digo.

En estas 2 semanitas que quedan voy a tener que remediar algo de esto, y salir a darme otra vueltecita por el pais. Que más que un país, parece un continente entero, aun así los vuelos son aceptables, oscilando entre 70 i 120 euros por trayecto. Aquí hay ahora 4 compañías que vuelan barato: Virgin Blue, Quantas, Jet Star y Rex. Y ahora hay una nueva, cuyo nombre no he podido averiguar aún, pero dicen que vendrá arrasando con los precios.
Ahora solo falta elegir uno de los múltiples destinos posibles…o ahorrar un poquito y quedarse en casa con los chinos…
