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Archive for June, 2005

Día 22– Suiza, la Venecia de las montañas (Sion, Interlakken)

Con el mismo propósito que el mismo viaje emprendíamos hoy un camino que nos iba a devolver al punto de origen. Una maratoniana jornada de 500 km en la que descubrimos la belleza intrínseca de tan renombrado país.

De Lausana a Montreaux, luego a Martigny dirección a la primera parada matutina: Sion, que nada tiene que ver con la imagen que nos dieron en Matrix, está custodiada por dos castillos que se alzan en dos colinas adyacentes. Uno de ellos, que fue habitado por el obispo de la región se encuentra ya en ruinas.

Ascendimos precisamente a ese y evitamos el otro, hicimos numerosas fotos, comimos unos perritos calientes a la Suiza (trozo de pan de baguete con agujero en medio + ketchup + salchicha), vimos un poco el centro de la ciudad y continuamos por el valle del Valais.

Lo mejor estaba por venir, cuando nos adentramos en las montañas y subimos a lo alto del Grimael Pas, a unos 2000 metros . Allí encontramos unas simpáticas marmotas que se dejaban fotografiar sin inmutarse, y un lago semi-helado rodeado de roca verde (a causa del musgo).

Tomamos un par de cafetitos (5€) y proseguimos hacia Interlaken parando diversas veces a contemplar aquello tan bonito que se llama montaña. Que injusto ponerle el mismo nombre que a otros montones de roca que nada se parecen.

Interlaken es un bonito pueblo que se halla entre dos lagos, magníficos, y que respira un ambiente y tranquilidad muy especial. Hay que ir allí para sentirlo.

Incluso siendo pequeño como es tiene un tranvía como la mayoría de urbes suizas. Ah, y este parece que no atropella a nadie ni impacta con los autos (Bcn toma nota).

Para ver mejor esta región de Oberland nos adentramos en lo que se considera el valle más profundo del planeta, pasando por el pueblecito de Wengen, y continuando hasta que acaba la carretera.

Al contrario que los antiguos pobladores, nosotros dimos la vuelta y nos dirigimos a base. Había sido una excursión un tanto larga aunque fue bien aprovechada.

Día 21– Work day en toda regla(Lausanne)

Lamentablemente para estos 2 intrépidos viajeros, ciertos compromisos son ineludibles y tuve que ponerme a trabajar. Por fin localicé un wi-fi operativo esta vez en la EPFL (Uni de Lausana). Eso sí, funcionó con los códigos de primo Albert.

Hubo realmente poco destacable en el día. Transcurrió en un pasillo de la facultad donde había una toma de electricidad y internet free. Hicimos unas llamadas a través del skype a fijos nacionales, nos reímos en una manos libres con Fueyín (Asturias), y nos comimos unas patatas fritas con ketchup.

Como le había prometido a Asturiano que hoy veríamos Vevey y Montreaux, a las 20h cogimos el coche y “payá”. Tengo que decir que este es uno de los lugares que nos recomendó nuestro Suizo con pasaporte español favorito, el inigualable Costoira.

Hasta este momento era el mejor de los paisajes que habíamos contemplado, una sucesión interminable de viñas en el costado izquierdo con innumerables villas “tipical swiss”. En el otro lado, el lago Leman, en cuyo horizonte se alzan parte de los Alpes hasta las mismísimas nubes. Creedme que las fotos no hacen justicia a lo que vimos allí.

Visto todo esto, rápido para casa a comer fondee de queso. Más “typycal things”.

Día 20– En busca del wi-fi prometido(Lausanne)

Nueva mañanita con el pc, que me tiene un poco cansado ya. Copias de seguridad, emails, diario, cuentas, trabajo, etc. Que estoy de vacaciones!

Luego los compromisos. Visita a Lausana, al casco antiguo, donde esta la catedral, vistas a los tejados, calles empedradas, cuestas y bajadas, etc. Esta ciudad tiene 2 niveles. Uno va andando y se encuentra un balcón, que da a las calles inferiores, curioso.

A destacar las espectaculares y trabajadas cristaleras de la catedral, una obra maestra! El órgano, suspendido de la pared a unos 10 metros también se lleva unos puntitos.

La excursión con “investigador jefe” y Natalia tuvo su pausa en el Manora, uno de esos restaurantes en que ofrecían también el wi-fi for free para los comensales. Lástima que ahora no tenía el pc. Volveré!!!

Por la tarde volvimos a base, cogí a Dora, y regresé a ver si por fin conectaba la máquina animada en alguna parte, y que parece que estamos en una de las ciudades más avanzadas de Europa.

En un mcdonalds recibí respuesta a mis dudas, hay internet, sí, pero es de pago pago. Aproximadamente 5 € la hora. Gratis de lo lindo.

Y como se acaba siempre nos metimos en un cyber y nos dejamos los eurillos para conseguir, al fin, el ansiado WI-FI. (Por cierto, el pwd WEP era 12345 - muy típico en la región)

Día 19– Topologos algebraicos y no algebraicos(Ginebra)

Que bonito es todo esto, rodeados de montañas, cerca el lago, con casitas bajitas y tejados de pizarra…Estamos en Suiza. Y ahora en Ginebra.

Por fin llegamos con las maletas cargadas de millones decididos a encontrar un buen banco donde custodiarlos. Como estaban todos cerrados y las sacas pesaban un huevo decidimos tirarlas al rió y nos fuimos a hacer turismo. Eso sí, guardamos 100 € en francos para nuestros gastos aquí.

Esta es una de esas ciudades con niñas monas por la calle, deportivos caros, tiendas de relojes en cada esquina y un lago en medio. La arquitectura es bastante diferente a la Mediterránea, y por eso nos gusta más, al no estar acostumbrados. Hay fuentes por las calles, y en tema precios no se disparan mucho, al menos en alimentación.

Nota : La gasolina está al precio de España (y yo llenando el depósito con los ladrones italianos) y el diesel es sobre un 15% más caro.

A mediodía nos reunimos con primo Albert, que había ido a recoger a Imma al Aeropuerto, comimos en un chino-japonés donde me hicieron probar el wa Sabih (es como cianuro, pero se toma menos). Afortunadamente sobreviví y pudimos volver a casita.

Fue muy interesante nuestra visita a la ONU, donde una guía muy apañada resumió la historia, las funciones, la estructura, etc., en 45 min. Más rápido imposible!

Reposo y luego a Lausana, a Oughi, a cenar una fondee de queso acompañada por vino blanco de la región. Caro caro aún teniendo en cuenta que estábamos a pie de lago y había wi-fi en la zona (O eso decían, porque a mi no me iba).

Al llegar a casa vino lo mejor del día. Una tertulia mano mano con una botella de knockando 15 años regalo de mi hermano. Nos reímos una barbaridad al escuchar las historias de tan intrépidos contertulianos, todos topólogos algebraicos, en sus congresos internacionales.

Cuenta el “investigador jefe” que una vez se batieron en duelo contra unos topólogos no algebraicos en Kiev, a base de Coñac y Vodka autóctono. Los nuestros salieron victoriosos ya que al día siguiente el capo anfitrión tuvo que excusarse sin poder atender los compromisos del día. Ole por la terra!

Día 18– Los Alpes, dejamos el mediterráneo (Pavia, Lausanne)

Decididos finalmente a dejar Pavía y la buena vida del estudiante, preparo ya todos los trastos que tenemos desperdigados por el hotel Paris.

Mientras las marmotas hibernan me da tiempo a preparar unos cuantos emails e ir a casa de Pablo a hacer una conexión clandestina gentileza de un tal brat (wi-fi). Soluciono todo lo referente a internet, hablo por teléfono desde un locutorio próximo y vuelvo al hotel donde me esperaría otra de las deliciosas recetas de Giu.

A pesar de nuestras negativas a que nos hiciera bocadillos, nos los prepara, a parte de unos deliciosos platos cocinados para que afrontemos esos 400 o 500 Km . que tenemos por delante con alegría. Todo esto nos retrasa un par de horas, mereció la pena ya que a parte de comer, disfrutamos un poco más de su compañía.

Listo todo, conduciría la jornada al volante más larga del viaje (hasta hoy). Y es que hasta las 10:30h no llegaríamos a Lausana.

El paisaje cambia repentinamente al norte oeste de Milán para adentrarnos en la montaña, riachuelos, alguna cascada, y montañas y más montañas. Aquí dejo unas notitas muy interesantes para futuros viajeros:

- Túnel del MontBlanc : 30€, 11km (Se puede entrar a Suiza por una carretera de antes, y otra después. No hagáis como nosotros)

- Autopista Suiza : Si se entra por autoroute os harán pagar 30€ de peaje que dura un año. Si por el contrario vais por general, nada de esto, si bien no podéis circular por las autopistas interiores. (No hay peajes, ni policía)

Ya en casa de primo Albert y los demás catedráticos pudimos degustar un pato al roquefort y unas creps a la Nutella. Todo delicioso.

De la humilde morada frente al lago Laman diré poco más. Un pequeño palacete con un comedor como un piso entero, habitaciones inmensas, techos nórdicos, teles por todas partes, ajedreces, aparatos, etc., servició de limpieza. Pero esto que es?

Decían antes que “pasas más hambre que un maestro escuela”. Ahora viven como dios, vero.

Día 17– Segundo KO - Abominable (Pavia)

Los gallos cantaron tarde esta mañana. La idea de tener que irnos ya para Lausana fue casi solapada en nuestras resentidas neuronas por la de reposar y pensar luego.

Hicimos vida de invierno, hasta que fue la hora de tomar el aire. Yo tenía que efectuar una nueva conexión a la red de redes, aunque no sabía donde.

Como giu me había comentado que un amigo cogía un wireless por la face fuimos para allá. Efectivamente en la calle, y delante de su cocina tenía internet. Alegría. Pude descargar el correo, enviar los emails, subir el diario, ver quién había ganado la liga, etc.

Y luego ya para casita, donde habíamos quedado para cenar con Caroline, una preciosa francesita que no se cansó de repetir Montmatre cada vez que se lo pedía. Como sonaba aquello en sus labios.

Tortilla de patatas buenísima que nos hizo Giu, tertulia hasta las 12, y por la calle, la anécdota del día: Una cena de empresa, o de presentación de un vino que nos entretuvo un buen rato.

Fue una gente muy simpática con la que estuvimos charlando un buen rato, y hasta nos regalaron una botella de vino. Con la coña nos hicimos fotos con ellos, y un poco más y se nos llevan a continuar la fiestecita con ellos. Muy buena gente estos Milaneses.

Ya veis que estas fiestas al final nos resultan un desastre. Nos gastamos un dineral, no duran un pimiento, los pasamos fatal y al día siguiente KO total. Hay que decir que, a pesar de todo esto, lo pasé genial y conocí a gente muy maja.

Día 16– Vida de Erasmus (Pavia)

Hoy es uno de esos días respetables en la ruta. Podremos convivir durante este par de jornadas en un piso de estudiantes y vivir desde el vestuario esta hermosa experiencia.

Durante el día hacemos unas gestiones en la uni de aquí acompañando a Giuti, de compras en el Cutrefour de la esquina, por la tarde visita turística y la primera toma de contacto importante con el grueso estudiantil. Los aperitivos.
Se toma uno lo que quiera, y por ese precio se come de una especie de buffet hasta reventar. El lugar, un barquito anclado al río Ticcino, el Baja Pavés.

Visitamos algunas amigas de Giuti por el camino y tomo algunas instantáneas de un portal magnífico, de capiteles tallados en mármol de Carrara, bustos de Jerónimo, y algún que otro desconche, cable colgando y bicicletas con polvo hasta dentro del faro. (He mentido en los capiteles y los bustos).
La casita de Ana era mona por dentro, todo hay que decirlo.

Y ya, la diva Milanesa (en adopción), hija de nobles Castellanos y descendiente del Cid campeador, fue a elegir uno de sus modelitos para la noche. Soberbia !

Esperamos al bus para seguirlo hacia el Camilo, o discoteca del monte palomar. Allí disfrutaríamos de la segunda gran e inolvidable fiesta de la ruta.
El local, magnífico, al aire libre y con lago. Italianos, italianas, erasmus de todas partes y la bebida infernal, que era muy gustosa. El long island.

Bueno bueno bueno, que tendría aquello que produjo un KO mítico. Yo salí algo ileso debido a mi formación notable, asturiano acabo durmiendo en el maletero, y una chica del grupo recibiendo mis cuidados. Si es que ya no se sabe beber!

La fiesta dio poco de si, sobretodo porque cerraron a las 3 y pico, habiendo llegado a la 1 por lo menos. Esto no es España! Ahora que, donde se ha visto a la gente salir los martes y los miércoles como aquí. Y a parte estudian. Inigualable!

Después de todo ello, dormir un poco en el coche para una conducción responsable, batalla campal contra los mosquitos en el coche, algún que otro problema de orientación para regresar a la ciudad desde dondequiera que estuviéramos, y a dormir prontito prontito. Que día nos esperaba mañana…

Día 15– Hotel Paris (Venecia, Pavia)

Prontito de nuevo en ruta, nos disponemos a recorrer, siempre a patita, cuantas más callejuelas desconchadas posibles empezando por San Marcos. Según los lugareños Venecia es mucho más que esta plaza.

Descartado el paseo romántico en Góndola, 100€, seguimos callejeando y esquivando turistas. Es que no se acaban nunca? Un poco más y no llegamos a descubrir a las gentes que habitan allí. Andamos y andamos hasta encontrarlos, muy en el interior.

Por cierto, en esta ciudad hay más pijos y adinerados que en Cannes, Niza y Mónaco juntos. Sin duda es un lugar en el que disfrutar con dinero.

El carpintero de Venecia
Hace una temporada descubrí en internet a uno de los artistas surrealistas más importantes de hoy día, Livio de Marchi, un escultor que trabaja la madera y el vidrio como nadie, con su taller en Venecia. Había que conocerle.

Costó un buen rato dar con el nombre, que ya no recordaba, y darnos cuenta de que por carpintero de Venecia o artesano de la madera nadie le conocía. Será porque en Italiano madera es Leño, y carpintero vaya usted a saber.

Una hora más tarde allí estábamos, en el taller tienda entre sus sombreros de madera, gabardinas, mesas con forma de libro, botas de cowboy esculpidas y demás artefactos. Su hijo nos enseño álbumes de obras que habían hecho, y nos explicó un poco los procedimientos, materiales, etc. Lástima que el maestro no estaba.

Pavía
Hartos ahora si de tanta Góndola, canales y casas desconchadas proseguimos hacia Pavía, donde Giuti nos estaba esperando.

Llegamos a la hora prevista, nos recogió y nos acogió en su casa.

Todo fue maravilloso porque no éramos sus invitados, nos trató como a sus hijos. No éramos sus hijos, es demasiado joven. No éramos sus huéspedes, no es posible tanta hospitalidad. No éramos clientes, no pudimos pagar nada. No éramos visitantes, nos abrió todas sus puertas. Éramos, simplemente, sus amigos.

Día 14– Venecia, góndolas, canales, dónde está la chica (Bolonia, Venecia)

En los albergues juveniles la primordial es llevarnos por el buen camino. A las 23:30h ya no se puede entrar ni salir, y a las 9:30h hay que estar desayunado, apañado, y en la calle.

Pues nada, eso hacemos y visitamos Bolonia después de un cyber a 1€ la hora. (Ganga en Italia).

La ciudad es diferente también, llena de construcciones imperiales a base de ladrillos. Único. A parte de la salsa esta ciudad posee otra patente en construcciones. El estilo Boloñés. (Fer fotos de su Duomo. Esperpéntico). Lo mejor, sus porches llenos de arcadas muy elaboradas.

Dejamos pronto la city para salir dirección Venecia, “que hi falta gent”. Nos sabe mal no haber salido de fiesta por aquí, ya que esta es una ciudad universitaria donde podríamos haber lanzado algunos cuchillos. Que se le va ha hacer.

Después de 3 horas llegaríamos a la ciudad más bonita de Italia, una maravilla que merece la pena visitar, aunque solo sean 24 horas y un maletín de dólares.
La cosa no empezaba muy bien económicamente: 26 € de parking, 6 de autopista, 25 de gasolina, 15 la cena, 20 de la travel card (bus barquito), etc. Para dormir nos recomendaron un hotel muy majo en la isla de la Giudecca, pero nos pareció excesivo gastar unos 1000 € la noche. Visto lo visto andamos unos 200 metros hacia el albergue juvenil. 40 €. Nos ahorramos un pico eh!

Cenar, dar una vuelta por la isla, conocer a una asturiana de acento andaluz que eructaba, charlar con la señora del bar de la esquina y escuchar sus historias venecianas de antes de la guerra, y antes de las 12h, al convento a “fer nones”.

Día 13 – Stop and go (Florencia)

Hoy el día empieza diferente a los demás. En mi mente suenan las primeras campanas del abandono por lo de ayer, y tantas otras precariedades a las que por alguna razón me someto.

No se si todo esto se debe a que le prometí a Alberto que yo llevaría el mismo presupuesto que él, o sencillamente el pensar que tirando de VISA esto pierde su parte aventurera. Aguantaré, eso sí, aplicando algunos cambios al plan inicial.

Superadas las divagaciones iniciales en silencio nos dirigimos al centro, y a jugar!!! digo, a andar!!! Empezando por la protocolaria oficina de turismo, caminar por los principales monumentos, el río, el puente habitado (puente veccio), el duomo, magnífico. (Otra vez sin poder entrar por el pantalón corto…vuelvo a decir, que les pasará con ello???)

La valoración de la ciudad espléndida, si bien ya no creemos estar valorando bien los lugares debido a la sobrecarga que arrastramos. Todo son callejuelas, catedrales, bautisterios, plazas, puentes, estatuas, ríos, mares y montañas. Necesitamos más días Off. Venecia promete.

Bien entrada la tarde seguimos dirección Bolonia con propósito frustrado de llegar a Venecia por la noche. Casualmente hoy se corre el gran premio de Muggielo y nos agarra en medio. 3 horas de colas. A Bolonia!

Ahora si lo hacemos bien, vamos y preguntamos por los albergues de juventud (jajaja) y dormimos allí. 18€ cada uno. Está casi vacío, pero bueno, lo importante es la cama.

Mañana veremos que dan de si estas calles y monumentos y si no hay problemas llegaremos al fin a Venecia, una ciudad que todo el mundo nos asegura la sorpresa. Dicen que es única. Habrá que comprobarlo.

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