Archive for June, 2005
June 30, 2005 at 7:33 pm · Filed under Viajes
Imaginad un mundo entero metido en 60 metros cuadrados, imaginad gentes provinentes de los 5 continentes allÃ, imaginad también que todos son felices y se llevan bien, imaginad que allà dentro no existen las preocupaciones, imaginad que no pasa el tiempo, imaginad que existe un lugar asà : Bob’s.
Durante todo el viaje hemos estado acusando severamente el no relacionar-nos demasiado con la gente. Parece fácil, pero no lo es. En la mayorÃa de albergues cierran a las 11 y la gente va a dormir, en mayo y medio junio están casi vacÃos, en los hoteles tampoco se suele conocer a nadie, y aún menos en nuestros campamentos silvestres. A parte de esto, la gente que se conoce en la noche se olvida por la mañana. Todo lo que nos faltaba lo encontramos en Bob’s.
Bob’s no solo nos proporcionó alegrÃas, también pasamos 2 dÃas en la calle y gastamos mucho dinero.
Durante los 7 dÃas conocimos gente de muchÃsimos paÃses, algunos de los cuales siempre formaran parte de este pequeño mundo que encontramos, y en el que pasamos también una pequeña vida:
El cartero (California, 19 años)
El más longevo de los habitantes de Bob’s, permaneciendo allà 15 dÃas, y durante nuestra estancia mantuvimos una relación amor odio por el control de aquel mundillo. El último dÃa nos ofreció su cuaderno de dibujo para que le dejáramos un recuerdo. Fue entonces cuando le dije que él era el Postman (el cartero).
Timoty Mcbey (Suecia, 22 años)
Tranquilo, pensador, extraño. Tres palabras para definir al hombre primitivo, al cazador que viaja por los hielos del norte comiendo a sus presas y durmiendo en su coche por 30000km. Su pasado es trágico. Perdió a su novia hace 11 meses y desde entonces viaja, piensa, y espera el momento de volver a las montañas. Nos contó que ha conocido una chica de 18 años en Alemania, sin casa, y que quiere acompañarle en su nueva aventura. Nuestra mente perversa ha supuesto multitud de teorÃas sobre su vida y su futuro. Es quizá un psicópata? En cualquier caso era igualito que Timoty Mcbey.
El comandante y Ratita (Puelto Rico)
Comandante es una réplica de Fidel Castro, de joven, con su gorra negra estilo caribeño. Y ratita era un mulato que iba para mecánico de la aviación. Los mas gracioso de la parejita eran los cigarritos que liaban. Como en todo Puerto Rico compran unos puros de 1 dolar, le quitan el tabaco y aprovechan la corteza del puro a modo de papel. Entonces lÃan sus propios cigarritos con un sabor totalmente diferente al cigarrito tradicional.
Bellezas canarias: Doña Rogelia, betty boo, Paz Vega, Heidi y el Sevillano.
Solo doña rogelia (Marta) era de canarias, las demas de galÃcia, madrid y cuenca. Incluso el Sevillano (Edu) era de Madrid también.
Todas ellas encantadoras, nos retuvieron en Bob’s otro dÃa más, condenados a pasarlo en la calle tirados. Mereció la pena. Si el transporte público funciona bien, las volveremos a ver en Bruselas el miércoles 6 de Julio.
Rob el guapo y Ricardito Bofill (Canada)
En esta pequeña sociedad que constituÃamos no podÃa faltar un guaperas y un pijo. En este caso nos habÃan regalado a unas piezas de incalculable valor. Rob el guapo no hacÃa más que presentarse a todos los grupos. Con su gorro Julio iglesias y su camisa al aire sobre una camiseta de tirantes.
Y Ricardito no tiene desperdicio tampoco. Con sus gafas siempre caÃdas por encima de la nariz, clavado a Bofill hijo, tenÃa además esa forma de hablar y moverse que nos hacÃa reÃr sin parar cada vez que lo veÃamos actuar.
Wally y la profesora (Extremadura)
El sábado por la mañana, y dispuestos como siempre a irnos conocimos a una par de chiquillas muy majas a las que introducimos en el maravilloso mundo de Bob’s y sus personajes. Hubo tiempo de llevarlas a “the doors”, nuestra otra casa en Amsterdam, que también tenÃa multitud de personajes (el cowboy, el roquero, dj subnormal, la princesa, etc). El casos es que acabamos con toda la historia a las 6, donde seguirÃamos en Bob’s.
Robin y Anette (Los Angeles)
ParecÃa increÃble, pero Robin era igual que Julie, la novia de Costoira. Anette era como una pequeña niña grande. Estuvimos riendo y jugando al mastermind. De ellas fue la culpa de que no nos fuéramos el sábado (junto con wally…). Tuvimos que ir a sacar el coche del parking por la limitación de los 4 dÃas, y llegamos tarde a la cita para salir de marcha con ellas.
Amber y Naya (San Francisco)
Puede que las dos chicas más encantadoras de Bob’s, a parte de las bellezas canarias. Estuvimos jugando a cartas hasta que decidimos ir todos de fiesta el mismo sábado noche. Como ese dÃa estábamos gafados todo salió mal y seguimos en Bob’s. Unos ocupas aparecieron en sus camas y se lió un pequeño jaleo que nos puso en las 2 y 20, la hora del ambiente.
El estresao (Holanda)
Uno de los camareros del local, posiblemente con una patologÃa de hiperactividad. Se encargaba principalmente de servirnos huevos duros por la mañana, derramar la leche, y pasar la fregona a toda velocidad llevándose por delante todo cuanto entorpecÃa su paso.
El mexicano (Méjico dc)
Estuvo varios dÃas con nosotros, aunque le vimos poco. QuerÃa fumar y recorrer holanda en bicicleta. Que romántico no?
Nos dijo que fuéramos a Méjico, al desierto, y allà que comiéramos de un cactus llamado Peyote. Creo que este chaval es una mala influencia.
Controlador aéreo (?)
No sabemos nada de él. Se trata de un individuo que estuvo 10 horas sentado en un sofá durmiendo a ratos, sin hablar con nadie, y con unos cascos del tamaño de una manzana. EstarÃa trabajando…
El cool (Australia)
Otro de los veteranos, un poco salido del armario, imprimÃa un poco de estilo en la “Perla negra” (Bob’s). VestÃa unos pantalones verdes con cadenas colgando y una camiseta de colores diversos. Combinado con su pelo rubio fashion fashion y esa forma de hablar tan entrañable queda en nosotros el recuerdo del que fue para todos “el cool”.
Guitarrita
Todo el dÃa con una miniguitarra roja a cuestas y dando pequeños conciertos, acabo por darle uno a Asturiano.
El Rastas
MÃtico. Cada mañana, e incluso antes del desayuno, este rubio de piel blanca con rastas seguÃa su ritual. Agarraba la bonga, llenaba aquello de tomillo y le prendÃa fuego. Después de aspirar todo aquel humo tóxico quedaba unos segundo en Bavia, y volvÃa al genuino mundo de Bob’s.
Y muchos más
Salma hayek (Canada), gallolo marinero, Shermineitor y el danés (Dinamarca), miss minesota( US), Jonny deep (Méjico), la camarera Amelie (Valencia), Alfredo Landa (India), las hermanas Boston (Los Angeles), las 2 top, el rubio de Yukón, Cara subnormal y el californiano (Los Angeles), Anti-flag y sus amigas, Pachanga (California), Flatmates Megan y Jeniffer (Canadá), Las americanas de Barcelona (California), los “North Carolaina” (US), La bruja averÃas (Holanda), The blues brothers, Los quillos de la Seu (Seu d’Urgell).
Pero, y las hostilidades?
Amsterdam fue sin duda un movimiento extraño en lo que venÃa siendo el viaje: Dos dÃas visitando la ciudad y sus peculiaridades, 2 dÃas en Bob’s, 3 dÃas intentando irnos de Bob’s.
Básicamente, y como contaba arriba, cuando descubrimos a Bobs y sus gentes pasamos la mayor parte del tiempo entre el local, the doors y comiendo. Todo ello eran gastos y gastos. El presupuesto sufrió un serio revés que acelerarÃa el final del viaje. Mereció la pena.
Después de los primeros 4 dÃas decidimos irnos, dejar Bob’s, sacar el coche del Parking antes de que terminara el plazo (4 dÃas), y marcharnos a Bruselas.
Por la mañana temprano del sábado bajamos a desayunar a Bob’s, saludamos a los amigos con los que habÃamos celebrado la fiesta de despedida el Viernes, y nos quedamos un rato por ahÃ. Total, Bruselas estaba a 3 horas. Aparecieron las extremeñas, que eran nuevas, luego gentes de Bob’s, luego Robin y Anette, luego Naya y Amber, luego más gentes. Al final pasó lo peor, no tenÃamos sitio para dormir, los hoteles normales se nos ponÃan en el doble, y lo peor : Bob’s cerraba de 3 a 7,30h de la mañana. Que Ãbamos ha hacer?
Pues nada, a experimentar que hace un homeless o vagabundo un dÃa cualquiera. Sé que estábamos buscando que esto pasara, aunque lo voy a negar.
Por la noche, frÃo, desamparo, no hay ni siquiera bancos en esta ciudad, no hay cajeros abiertos donde cobijarse, la estación está cerrada… Sólo podÃamos caminar y esperar que abrieran Bob’s para coger otra habitación y dormir. Que agonÃa. Nunca más.
El siguiente dÃa fue raro, dormimos de 1 a 8 de la tarde, luego a Bob’s hasta las 3, luego a dormir. Y nuevamente con las maletas a cuestas, porque nos Ãbamos de Amsterdam al fin. Puede que Bob’s no lo permitiera aún…
Por 3 veces entramos a Bob’s y salimos de allà con las maletas. Una a recoger la fianza, otra a desayunar, otra por vicio, y allà estábamos de nuevo. En nuestro sofa esperando un rato para no llegar tan pronto a bruselas. Yo bromeaba con Amelie acerca de la próxima noche, y ella decÃa que aún quedaban habitaciones. Que guapiña era.
Y todo seguÃa igual allÃ, se iban viejas glorias y llegaban nuevas promesas. Después del baño de multitudes matinal en el que despedimos a gente que nos habÃa despedido a nosotros previamente, llegó la hora de comerse un pato entero en el chino, y regresar, una hora antes…
Ahà llegaron las bellezas canarias y el Sevillano, con doña Rogelia, toda ella una sonrisa, Bety Boo, pÃcara y encantadora, Paz Vega, la de verdad y Heidi, un trocito de pan.
Asà que como estaba escrito jugamos a las cartas, fumamos un poquito, reÃmos juntos, conocimos a más gente, nos divertimos con ellas y nos quedamos, 2 dÃas después, de nuevo en la calle. No entendemos el mensaje…
Pues si, de nuevo unos “sin techo” con el agravante de que hoy llueve, y llevamos el equipaje. Calor en el frÃo, risa en el llanto y el otro, con el mazo dando.
ExistÃa la posibilidad de ir al coche en taxi y dormir allà para luego irnos. Con 2 c… aguantarÃamos, bajo los toldos, en los portales (que no hay), que frio…por fin asturiano se quejaba, querÃa abandonar, noooo. Por un momento imaginé que tuviera que dormir ahà todos los dÃas, sobretodo cuando nos cruzábamos a uno “de verdad” con sus pestilentes ropas, su mirada perdida, su botella de vino, lo único que tendrÃa. Es muy fuerte, y lo peor es que es real y casi nunca hacemos nada.
Esperamos y esperamos a que abrieran Bob’s para coger otra habitación, y cuando fue la hora nos fuimos al coche en el primer tranvÃa de la mañana. con gran tristeza y no muy convencidos dejamos por fin todo aquello tan bonito. Se acabaron las vacaciones dentro de las vacaciones. Un placer Bob’s.
June 27, 2005 at 7:32 pm · Filed under Viajes
Si bien en todo el viaje dividimos los trayectos largos en 2 e hicimos escala en alguna ciudad intermedia, hoy iba a ser diferente.
Cualquier lugar que conociéramos relativamente exigÃa un desvÃo de unos 100km : Hamburgo, etc. Postdam venÃa de paso pero daba igual, para que nos Ãbamos a engañar, lo que querÃamos era llegar a Amsterdam.
Sobre las 8 de la tarde hacÃamos aparición en una ciudad donde solo habÃa bicicletas. En la estación de tren existe un parking para estos artilugios sin motor, con sus 3 plantas, y una capacidad de 4000 unidades.
En las calles, más de lo mismo. Pocos lugares donde aparcar y prioridad absoluta para los ciclos. La hora de parking cuesta unos 3,5 €. De lo mas caro de Europa.
El caso es que aparcamos, y empezamos a buscar un youth hostel, o albergue juvenil. Todo resultó estar completo, aunque la suerte nos iba a sonreÃr en Bob’s, ya que una reserva caducaba en una hora y podrÃamos quedarnos con las 2 camas si fallaban. Sin dudarlo permanecimos allà sentados que fue la hora y conseguimos aquel pedacito de espuma llamado cama.
En esa espera pudimos ojear alguna guÃa y encontrar la solución al parking. Fuera de la ciudad existen unos garajes llamados p-r en los que se puede dejar el coche hasta 4 dÃas. El precio son 5,5 € al dÃa. Luego hay que ir en tranvÃa al centro, que son 15 minutos. Vale la pena, de lo contrario son 45 € mÃnimo.
En este primer dÃa solo hicimos lo que habÃa que hacer, comprar en una fruterÃa aquello que solo se puede comprar en Amsterdam, y visitar el misterioso “Red light district”, o barrio Rojo.
Ya por la mañana continuarÃamos aplicando el procedimiento. Esta ciudad es muy parecida a Venecia por la multitud de canales que la seccionan, la diferencia es que aquà se mueve uno en bici. En casi todas partes hay calles alrededor de los canales. La arquitectura me pareció bonita, casas bajitas, abuso de la madera, y lo mejor : las escaleras. Aquello es increÃble, todas las que pude ver en casas particulares y hoteles o hostels parecÃan una escalinata de los bomberos. Si en España suelen inclinarse unos 45 grados, aquà aplican desde los 50 a los 90. Le da a uno la sensación de subir a dormir al palomar.
En general esta población es un poco una replica de ella misma. Por más y mas calles que se cruzan da la sensación de estar en la anterior. Por supuesto es muy grande y no hemos visto más que una pequeña parte. La plaza Dam muy normal, la Lenistat también, etc. Lo que vale aquà es la gente, los coffe shop, el barrio rojo y su atmósfera babilonia, bob’s, y las bicicletas.
June 25, 2005 at 7:31 pm · Filed under Viajes
A medida que transcurre el viaje se enfatiza en mi una doble sensación:
- Por un lado la de tener ganas de que esto acabe y sentarme durante 36 horas en un sofa viendo el anuncio del almendro sin parar mientras como mejillones en escabeche.
- Y por el otro parece que me he adaptado a una forma de vida que podrÃa ser el ir de aquà para allá eternamente. Realmente lo único que me estresa de trabajar unas horillas en ruta es ver a pequeño ministro aburrido y esperándome.
De nuevo en ruta advertimos la llegada de la frontera por la cantidad de clubs de carretera, algunos muy graciosos: Casetas de madera tamaño rulote y con una taquilla parecida a las del cine.
Tuvimos la precaución de poner gasolina, que sale a 1 € en la República Checa. En Alemania se dispara a 1,25 €.
Y ya sin otra parada más que para ver una exhibición aérea que encontramos por casualidad, entramos en BerlÃn, que nada se parecÃa a las imágenes que habÃa visto de hace 60 años y 52 dÃas.
Encontramos un hostel por 15€ en pleno centro, si es que tenemos suerte últimamente. Además la habitación de 6 solo tiene a una chica que se va mañana. Los amos.
Hoy terminamos la botella de knockando 15 años porque la ocasión lo merecÃa, y también porque no quedaba Jb. Que “romántico”.
Se torció un poco el botellón hablando de polÃtica con la chica alemana, perdimos mucho tiempo en explicarle la realidad española, y es que pequeño ministro y yo no tenemos el mismo punto de vista. Parece al menos que ninguno es malo ni extremista. El caso es que la chica era una estudiante de polÃticas a la que interesaba aquello y el mundial de beach volleyball que se juega este fin de semana en BerlÃn. Manda huevos, aquà que tampoco hay playa, vaya vaya.
Pequeño ministro hizo ahà uno de sus movimientos marcianos y se echó a dormir, desperdiciando aquello tan bonito que nos habÃa proporcionado la botella antigua.
Yo tenÃa que salir a ver BerlÃn de noche…la caminata que esperaba a la vuelta iba a ser de bandera.
Me tiré a la calle y empecé por lo que fiché unas horas antes, el edificio ruinoso y grafiteado en la zona de los restaurantes caros. Que maravilla, que underground.
Entré, esquivé algunos bares de copas que habÃa de la 1 a la segunda planta, todos semioscuros, con velas, escaleras llenas de basurilla y llegué.
La 3 planta me llevarÃa la mayor de las sorpresas del viaje. Un humano con cara perdida no muy interesado en responder a mis preguntas de “que era aquello?”, un ambiente de oscuridad, silencio y misticismo definÃan la atmósfera. Entré.
Quedaban 2 artistas, todo lo que podÃa ver eran cuadros y esculturas por todas partes, aunque con pocas velas encendidas era muy complicado fijarse en los colores. Me puse a hablar con uno de ellos rogándole que me vendiera un lienzo y unas pinturas. Me querÃa quedar allÃ.
Él me regaló los lienzos, no hizo falta pagarle. El problema fue el otro, al que intenté comprarle unas pinturas. Se molestó bastante, supongo que porque no me entendÃa y también porque estaba trabajando. Me echó sin atender mucho a razones. Solo decÃa “please go” “come tomorrow with paints”. Todos eran raros, muy freaks, dark, no se, fue todo muy extraño, sobretodo el buscar una discoteca y encontrar aquello.
Asà que como no podÃa pintar allà seguà subiendo, al último piso, donde aparecerÃan los y las vascas. Estuve un rato charlando con esa gente y comentando cosillas sobre BerlÃn. Dio la casualidad que iban a una discoteca y me unà a ellos…por un rato.
Cuando salimos del bar resulta que iban todos en bici. Intenté seguirlos pero al final me sentà ridÃculo, ya encontrarÃa otro lugar, esto es BerlÃn no?
Empecé a preguntar a los giris hasta que hallé respuesta, allá por la plaza Alexandre se encontraba el H2O, un dance club sin turistas. Tuve ocasión de conocer allà a una peña de berlineses con los que conocimos a una peña de berlinesas. Parece que aquà la gente si habla inglés.
Cuando todo acabó decidà que ya era hora de regresar al hogar en ruta. Entre en el hilton y pedà un plano… a caminar. No habÃa bebido mucho, palabra, aunque seguro que contribuyó a que confundiera la torre de Alexander con otra que hay un poquillo más a la izquierda en el mapa. Si no caminé 2 horas para encontrar el hostel, llegue chispeando los dedos.
Unas horas que emplee en meditar sobre demasiadas cosas. Me acordé de Andrea, me reafirmé en mi nuevo futuro de estudiante, intenté visualizar los años venideros siendo más paciente, y también pensé en irme con la alemana a ver el volley en lugar de dormir. Casi que duermo hasta mediodÃa.
June 23, 2005 at 7:31 pm · Filed under Viajes
De nuevo a las andadas, que significa que volvà a andar y andar por todas las calles, plazas, callejuelas y senderos de Praga, descubriendo poco a poco cuan bonita me parecÃa.
Del puente de los deseos a la catedral, de allà a la plaza del reloj (Old Town Squerre), vuelta al teatro nacional, revisar el coche, la orilla del rÃo, puentes y más puentes. Porque me dejarÃa la cámara en casa de Giu…
Lo más destacable para mi es la arquitectura negra que empieza a descubrirse a medida que avanzamos hacia el norte. Se trata de suciedad y deterioro de la piedra que provoca esa negrura en los edificios antiguos. Muy tétrico en la noche.
Y a la noche llegamos de nuevo, los 2 dÃas más que nos quedamos. Todo el mundo nos llamaba Charli, aunque yo creo que estaban preguntando por él para hacerle vaya usted a saber que barbaridad. De veras, esto si es estrés, en los 2 dÃas yo calculo haber escuchado la misma comedia unas 100 veces:
Charli, smoke, marihuana, titi show, girls, sex, blowjob, saki saki…Siempre lo mismo y en cada esquina de la avenida Montjuic (Václavske namesti).
Hay en esta ciudad unas cuantas prostitutas por la calle, no más de lo normal. Ahora bien, cabarets los hay en el centro por todas partes. Se supone que son clubs también.
No pudimos explorar en el interior por no pagar la entrada. Si no veo el David, la Monalisa y el atuendo de kunta kinte porque hay que pagar, aquà tampoco.
El jueves estaba todo casi más vacÃo que el miércoles, aunque encontramos un bar cerca del Roxy, uno de los bares que más nos recomendaron las personillas de Praga. Estaba lleno, nos marcamos unos bailoteos con unas estudiantes Ucranianas, una copita y al Carlomagno, el antro de moda al lado del Voltaba.
Estos 2 dÃas se pasaron muy relajados, o al menos eso parecÃa después de la primera jornada en la ciudad con nuestros problemillas penales, la primera fiesta, la pelea, encontrar el hostel, etc.
June 22, 2005 at 7:30 pm · Filed under Viajes
Después de las reflexiones del dÃa anterior hoy me llevarÃa una sorpresa al entrar en Praga. Está, con creces, a la altura de mis expectativas.
Según el protocolo establecido y por orden: Buscamos el centro, pedimos un mapa, buscamos lugar donde dormir, nos llevamos la primera impresión de la ciudad.
El primer youth hostel que vemos está lleno, y eso que nos ha llevado una hora dar con él. Bueno, regresemos al coche y vayamos al que nos han recomendado en este.
Otra vez está montada. Vemos un urbano próximo y queremos irnos. demasiado próximo: Passport please. Dice que es una zona de aparcamiento solo para residentes, y que nos tiene que multar con 500 coronas, unos 17 euros. También quiere cobrar allà mismo a lo que respondo con el protocolo correspondiente a la 4/14. No tengo dinero, soy nuevo en la ciudad, sabe donde está el centro?, necesito un cajero, tengo que pagarle a usted de verdad?.
A todo esto se queda mirando el pasaporte como 30 segundos y yo con cara de paleto. Me mira y dice : you from Barcelona? Yes. Barcelona Super! Go.
Ya llevamos 4. Salimos de allà y vamos al siguiente hostel, aparco, esta vez mirando que no sea una zona residencial. Andamos 120 metros hasta la puerta del hostel para danos cuenta de que la recepción ha cerrado ya a las 8. Damos la vuelta y…allà estaba otro. Con una nueva receta. Esto es increÃble!!
Esta vez me voy a saltar la 4/14 y no le voy a decir nada, estoy harto del papelón. Y si no saliera bien?.
Tras 10 minutos, con foto incluida, se largan y nosotros también. Ahora encontrarÃamos definitivamente una zona de parking libre y un hostel con plazas en un islote accesible desde un puente, prácticamente a 3 minutos del centro. Lo único que podrÃa ser un problema dormir en un pabellón con 60 personas. Afortunadamente está semivacÃo.
Ya por la noche decidimos estrenar el Juan Bautista y ver como es Praga de noche, si llegábamos, porque salimos a la 1:30h. Si es que acostumbrado uno al sur…
El primer garito está casi vacÃo, huimos. El segundo semivacÃo, nos quedamos. Por lo menos las Berlinesas que allà habÃa nos acabaron explicando donde tenemos que ir en BerlÃn, donde dormir, y donde divertirnos.
Ya con todo cerrado a las 3 nos unimos a un grupo de Belgas que también están haciendo un tour por Europa y vamos juntos a una discoteca a lado del rÃo. Bueno, bueno, bueno lo que se avecinaba.
Un individuo se empieza a enganchar a un belga que iba hablando conmigo, junto con una chica que andaba por ahà preguntando. Le doy un empujoncito para que se vaya y seguimos todos andando. En bicho ese no para de increpar, y todo el mundo intentando que nos deje en paz. Ya en el semáforo junto al rÃo se produjo el incidente.
Se puso demasiado tonto. Todo el mundo crispado. El intentando repartir alguna galleta. Alberto le besó la mano. Le aparté de allÃ.
Pero como se puede ser tan tonto de meterse con 4 personas. Se pasó de la ralla. El Belga Joe le rompió una botella en la cabeza, Belga Bob le dio dos galletas y belga Japo se enganchó hasta que grandote Sub cayó al suelo. Yo me limitaba a mirar, aquello no era demasiado justo.
Una vez en el suelo le pegaron, y le pegaron mientras el instigador pedÃa que pararan. Bajada la adrenalina lo hicieron.
Acompañamos a los 3 belgas a su hostel, tranquilizándoles un poco porque estaban fuera de sus casillas y nos fuimos a la discoteca basura pagando el euro y medio de la entrada. Pudimos comprobar por el camino que instigador estaba bien, repuesto, y explicando a otro lo que le habÃa pasado.
Vaya con la toma de contacto.
June 21, 2005 at 7:28 pm · Filed under Viajes
Se acerca la hora de las primeras reflexiones.
Parece que, dado lo interesantes que resultan las ciudades que visitamos, sus calles, los edificios, las plazas, sus gentes, sus iglesias y monumentos, las adversidades, la noche, el dÃa, etc, a mi me resulta ya rutina.
Si bien un viaje normal a una ciudad lleva unos dÃas, uno se relaja, visita, disfruta, y vuelve a casa, esto es una concentración de estÃmulos, imágenes y sensaciones elevadÃsima. Se resume en una palabra: cansados.
Sin embargo el objetivo debe cumplirse, tenemos que seguir encontrando aquello que esperábamos antes de salir: nada. Todo es más bonito cuando viene y no lo esperas.
Con este tema de conversación, que duro todo el dÃa, motivado también por lo poco que nos gustó Bratislava, llegamos allÃ.
Cruzamos la frontera de 2 desagradables guardias con cara de malotes, y intentamos, como viene siendo costumbre llegar al centro.
Primera hostilidad.
Después de la multa de Salzburgo y la otra de Viena un guardia nos interrumpe indicándonos, que estamos circulando por un área prohibida (peatonal durante el dÃa): “international sign” decÃa. El caso es que Ãbamos una fila de coches y sólo nos paró a nosotros. QuerÃa cobrarse una multa, allà mismo de 55 €, y con cierta amabilidad dijo que por ser turistas nos lo dejaba en 15. Pues va a ser que no.
-Tiene que pagar.
-A quién, a usted!!!
-Si.
-No tengo dinero, acabo de llegar a la ciudad y estoy buscando el centro. Sabe donde está?
-Está en él. Tiene euros?
-No, no tengo nada, tendrÃa que ir a un cajero. Sabe donde podemos aparcar?
-Aparque allà abajo, es una calle sin salida con un parking.
-Ok, pues ahora venimos. Usted espere aquÃ.
Que sorpresa el ver que el parking sin salida tenÃa un muro derruido que daba acceso a la circunvalación. Antes de que pudiéramos pensarlo estábamos fuera de allÃ. Menudo primo.
Conseguimos aparcar gratis, al fin, y damos unas cuantas vueltas por el centro, que resultó ser muy pequeño.
Lo más destacable fueron los precios:
Helado : 30 céntimos.
Mcdonalds : 3€.
Gasolina : 1€ (esto igual en todas partes)
Ropa, gorras, etc : A mitad de precio.
Cerveza : 1,3 €
Comidas : Por 5 o 6 € se puede comer en un restaurante barato.
Latas coca-cola : 30-40 céntimos.
En resumen, los precios recordaban a España en tiempos de la peseta, cuando uno era pequeño.
June 18, 2005 at 7:27 pm · Filed under Viajes
Herencia del imperio Austro-húngaro, de la familia de los Habsburgo, y de cientos de músicos, unos pocos sensacionales, se nos presenta una ciudad en la que la música, la suntuosidad, la belleza y la clase forman parte de la cultura urbana.
Toda la urbe es muy amplia, siendo acuchillada por el Danubio y seccionada por algún canal. Nos invita a caminar y caminar hasta que no podamos sentir la piernas. Y Eso hacemos como humildes siervos del adoquÃn. Hay que tener mucho cuidado, ya que podrÃamos ser envestidos por bicicletas, tranvÃas, caminantes, vehÃculos motorizados, autobuses, y algún skater de la tercera edad.
La antigua Vindobona, a pesar de respirar el clasicismo más arraigado de Europa, dispone de un carril bici en casi todas sus calles y de contenedores de reciclaje para todo. Que sorpresa la mÃa al abrir uno de cada y comprobar que los ciudadanos depositan correctamente, y sin bolsas, cada materia en el correcto departamento. La pulcritud en las calles es una máxima respetada por todos.
Muchas revistas están colocadas en bolsas, sujetas a los postes de las farolas con un recipiente para depositar el importe de la revista. Cualquiera puede cogerlas sin pagar y lo curioso es que no lo hacen.
Nos queda todavÃa mucho, en el bajo imperio, para estar a la altura de tanto civismo.
Nuestra estancia allà se redujo a caminar por cuantas más calles fuera posible, tanto de dÃa como de noche. El Prater, que es un parque de atracciones permanente, conserva una de las primeras norias que se crearon, con sus vagonetas de madera y una estructura ferrea que recuerda a la torre Eiffel. Clásico.
La zona de edificios imperiales es la de mayor concentración del planeta, no dando abasto a contemplar tanta fachada. Seguimos en la norma de no visitar ninguno de los museos…bastante trabajo tenemos para verlos por fuera. Si me quedé con ganas de asistir a algún concierto de música clásica, o incluso a la ópera. El esfuerzo económico y el no conocer ninguna de las piezas que allà iban a sonar me lo impidieron. En otra ocasión, y en otras circunstancias.
Para espectáculos los raperos de la plaza de la catedral que pasaban más tiempo pidiendo dinero que actuando. Toda una lección comercial.
Los mimos también tuvieron su punto gracioso al comprobar que no ganaban ni para pipas, y que todo el mundo se hacÃa fotos omitiendo la monedita de cortesÃa. Nuestro amigo Miquel Ã?ngelo lo hacÃa muy bien: Con una mano hacÃa el gesto del dinerito, con la otra señalaba la hucha, y todo esto mientras con el pie derecho se mostraba nervioso, y con el bigote refunfuñaba. Muy divertido.
Un lugar muy curioso también estaba cerca de allÃ. Se trataba de una plaza próxima al canal donde convivÃan turistas, lugareños, y todos los borrachos reunidos. No se porque pero siempre están riendo…serán los más felices?
June 17, 2005 at 7:26 pm · Filed under Viajes
Como viene siendo costumbre, siempre que dormimos en albergue nos ponemos pronto a trabajar. Después de un copioso desayuno nos lanzamos a explorar, un dÃa mas las callejuelas de la ciudad que mas próxima tengamos.
En las primeras esquinas nos encontramos con el museo domicilio natal de Mozart, el cual visitamos hasta el punto en que nos exigen un ticket de 8 €. El señor no entiende que con tal cantidad de dinero, los allà presentes, se alimentan durante una semana. Se trata de una casa como otra cualquiera que ha sido habitada por un ilustre. La pela es la pela.
Después de dar unas cuantas vueltas, y sin que la fachada invitara a entrar, visitamos la catedral porque asturiano querÃa hablar con el Jefe supremo. No se cansa de pedir lo mismo, y nosotros, todavÃa, a 2 velas.
El caso es que al poner los pies allà vi la luz. Grata sorpresa el contemplar tanta belleza, una elaboración extrema combinada con la sencillez de sus columnas. Unas pinturas en azules, rojos y amarillo, todos oscuros, que combinaban a la perfección con el blanco y dorado del resto. Junto con el Vaticano es la muestra de arte más asombrosa que he podido contemplar. Una inteligente manera de hacer permanecer a un ateo allà durante media hora larga.
Al salir, mi estimado asturiano me contó su larga conversa con Él, que prometió cumplir sus deseos en �msterdam si dejaba de fumar. Creo que no será en este viaje.
Acabado el tour por la ciudad marchamos ya para Viena, al piso de Eva, que no iba a estar. Menuda sorpresa el piso, a 5 minutos del centro y con la nevera llena. Creo que excepto bombón52 todos nuestros anfitriones se están llevando un 10. Incluso anfitriona virtual, que a estas alturas no se si vamos a poder saludar en persona.
Lástima que en el piso no hay internet, solo unas cuantas redes protegidas que no hay manera de crackear. (Más tarde me darà a cuenta que ‘a veces’ alguna conexión funciona para mandar emails y subir fotos. Pero solo a ratos)
Y por hoy no mucho más, estamos cansados, hemos visto un pelÃn de Viena en coche. Enorme, 1.600.000 habitantes, y no los contamos todos. Alguna hostilidad más a bordo entre nosotros que nos mantiene un buen rato sin abrir boca, y a dormir con copita whiskey de premio por superar el ecuador del trayecto.
June 16, 2005 at 7:26 pm · Filed under Viajes
Después del dulce despertar escuchando a la cuarentena de cencerros que nos rodeaban apareció la señora Ziegler con buenas intenciones. Por un momento nos habÃa recordado a margarita sin dedos, madame del cortijo romano.
Nos tomó una Polaroid y firmamos en el libro de visitas donde no habrÃa más de 10 visitas. No sabÃa yo si sentirme especial, o preguntarme porque solo habÃamos llegado tan pocos hasta allÃ. Me inclino por la primera ya que todo habÃa sido una experiencia inolvidable.
Pronto llegarÃamos a Zurich, otro de los lugares geográficos con más dólares del planeta, o al menos en sus bancos. La ciudad era bonita, como las últimas, especialmente las decenas de figuras de osos, todos pintados de diferente manera, que adornaban calle tras calle.
Nos introdujimos en el casco antiguo, bordeamos el rÃo y subimos a un mirador donde se contemplaba un solo poco de la ciudad. Caminamos arriba y abajo por Bahnhofstrasse, o calle de la estación, y el Limmatquai donde nos invitaban a hacer compras. Ingenuos: todavÃa no se han enterado que no tenemos dinero!
Y se aquà a Salzburgo, la parada intermedia antes de Viena, el comienzo de las hostilidades a bordo, la catedral que podrÃa hacer sombra al Vaticano y las dos conexiones piratas por la face.
Esta ciudad me encantó. Puede que, como en todos los paÃses estuviera ya cansado de los factores comunes. En el caso de suiza eran los rÃos, lagos y montañas. Esperaba ya algo un poco diferente que volviera a despertarme el interés y el espÃritu del Europa-20M.
Aquà fue donde, en un cyber pude conectar el latiguillo y tener internet gratis. PedÃan nada más y nada menos que 6€ a la hora. La otra conexión por la face fue en el hostel, donde tenÃan implantado el mismo sistema. Enchufé el cable mágico, y como funcionan con DHCP, todo se configuró solo. Fue una perdición porque tuve tiempo de aburrirme en la red, y como siempre, ir a dormir el último.
Puede que nos indicaran mal, pero acabamos durmiendo en la habitación de las chicas, y alguna que otra abuela. No quiero ni pensar el escándalo que hubieran montado las americanitas si se dan cuenta (Estaba plagado de grupos organizados de quinceañeras americanas. Cárcel).
June 15, 2005 at 7:25 pm · Filed under Viajes
Lamentablemente, y como seguramente agradecerán nuestros anfitriones, no pudimos quedarnos más en Lausana y partimos hacia nuevos horizontes.
QuerÃamos ir a dormir a Zurich y ver Berna por el camino. Si daba tiempo, y por recomendación de “anfitriona virtual”, visitarÃamos Lucerna, un diamante en bruto.
Y como estaba mandado, nos plantamos en Berna, la ciudad Oso. Una obra maestra del Simcity sin terremotos ni monstruitos comiéndose nada.
Contemplamos unas calles muy acogedoras, con tranvÃas arriba y abajo, mucha gente joven, geranios a mansalva en los balcones, un ajedrez gigante movido por humanos, relojes magnos y magnÃficos en toda torre en pie, etc. La catedral es un poco simplona, solo tiene vidrieras trabajadas como las de Lausana, aunque menos.
Visitamos la casa donde vivió Albert Einstein y probamos a tocar la mesa del salón a ver si se pegaba algo…va a ser que no. Realmente es un timo. Solo se puede ver el salón y el recibidor, todo muy normal. La otra parte de la casa pertenece a la puerta de enfrente del rellano, y es una peluquerÃa de señores. Igual tiene un plus que te laven la cabeza en la pica de Einstein.
Estuvimos un rato más buscando a los osos del foso, y cansados de dar vueltas emprendimos rumbo a Lucerna, una ciudad, para mi, igual de bonita.
La cruza un rÃo atravesado por diversos puentes de madera muy decorados, tiene calles adoquinadas y peatonales en el centro como viene siendo la norma Suiza , multitud de relojerÃas, tiendas de ropa, pocos cybercafés…Muy acogedora también.
Ya por la noche llegamos a un hotel formula 1, que por mala pata o quizás por suerte estaba completo. Puede que la gente reserve para evitar esto.
Vuelta al centro de Zurich, a buscar hoteles: 100 € mÃnimo y 60€ en las afueras… A todo esto nos dan la guÃa hotelera de la ciudad, y allà fue donde descubrimos esos alojamientos por 15€ 2 personas. Que será? que será?…
Bueno, bueno, bueno, a unos 25 km de Zurich, en pueblo perdido del monte, apareció la granja de la familia Ziegler. Aquello era bastante impresionante. Gente muy amable que sólo hablaba alemán, 8 € cada uno con cerveza, bombones y chocolatinas gentileza de la casa. Nos bebimos esa cerveza mientras en el comedor contiguo un grupito de ciclistas escuchaba y vociferaba muestras de folklore regional. Peculiar todo ello.
Hora de dormir, pero, a donde?
A donde?
Al pajar!!
Madre mÃa, a unos 200 m de la casa, andando entre las vacas se llegaba a un pajar con su cerrojo y todo, que además tenÃa como premio un par de gorriones que revoloteaban por allà en la oscuridad. Eso es lo bonito.
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